lunes, 3 de noviembre de 2014

"Toda clase de pieles" de los hermanos Grimm

"Toda clase de pieles" de los hermanos Grimm

En un reino muy, muy lejano, vivían unos jóvenes reyes muy queridos por el pueblo. Él era alto, fuerte y generoso; ella, dulce, hermosa y bellísima hasta tal punto que la consideraban la “más guapa del lugar”. Pasaron los años y de su amor nació una linda princesa, llamada Abigail, que dicho nombre significa “alegría del padre”, ya que desgraciadamente la Reina no consiguió recuperarse del parto.

Sintiendo que llegaba su final, la Reina dejó a su recién nacida hija un regalo que su padre debería entregárselo cuando Abigail cumpliera 10 años. Consistía en una caja de música que contenía un regalo: su anillo de boda. Además, le pidió a su marido que por favor se casará con otra mujer pero que cumpliera un gran requisito: ser más hermosa que ella.

Los años pasaron. El Rey cuidó de su hija, la mimó y la educó, y le dio todo el amor del mundo. El día del décimo cumpleaños de Abigail, padre e hija mantuvieron una conversación:

- Abigail, debo contarte un hecho de suma importancia para los dos. Primero, voy a cumplir el deseo de tu madre. Toma. Esta caja de música y su contenido te la dejó como muestra de su amor y cuidado. Y segundo, debo contraer un nuevo matrimonio por el bien de mi reino. Aunque esto suceda, mi amor por ti será eterno.

- ¿Qué es lo que contiene la caja, papá?

- Deberás abrirla y descubrirlo por ti misma.

            Abigail abrió su regalo, comenzó a sonar la música y sacó el anillo. Se quedó entusiasmada por lo hermoso que le pareció su regalo. Inmediatamente se lo colocó en el dedo.

            Durante varios años, los consejeros reales y el mismo Rey estuvieron buscando por todo el mundo a una mujer más bella que su primera esposa pero sin éxito. Observando un día a Abigail, el Rey pensó: "Ella es muy hermosa, más que su madre. Así, pues, me casaré con ella".

            Abigail amaba a su padre pero rechazó la propuesta. El Rey insistía día tras día.

- Vale, padre, acepto pero con una condición. Debes regalarme un vestido dorado como el sol, unos zapatos del color de luna, y un abrigo con todas las pieles del mundo.

-Trato hecho. Conseguiré hacerte un vestido de oro, unos zapatos de plata y un trocito de piel de todos los animales para tu abrigo-, aceptó el Rey y se puso manos a la obra.

            Año tras año, el Rey y sus consejeros trabajaron duramente para tener los tres regalos. Sorprendentemente, lo consiguió por lo que Abigail tuvo que cumplir su palabra de casarse. Esa misma noche, la joven tomó sus regalos, la caja de su madre y huyó del reino lo más lejos posible. Días tras día, semana tras semana, caminó por mil senderos diferentes. Cansada, se recostó en un árbol tapándose con su abrigo, cayendo en un profundo sueño. Al despertar, se asustó porque estaba rodeada de cazadores que la miraban fijamente:

- Por favor, no disparéis. Solo soy un animal asustado.

- No eres un animal, eres una chica. ¿Cómo te llamas?

- Me llamo Toda-clase-de-pieles- mintió- Solo quiero vivir en paz. Dejadme, por favor.

- Vente con nosotros. Comerás y beberás todo lo que desees. Y trabajarás en la cocina de palacio.

Uno de estos cazadores era Samuel, príncipe de un reino vecino, pero Abigail no lo sabía. Aprendió a cocinar y disfrutaba de su nueva vida. Todos los días le preparaba la comida al Príncipe Samuel y, poco a poco, se fue enamorando de él.

Como es normal, el Príncipe Samuel debía casarse y su padre celebró una fiesta donde invitaba a todas las jóvenes casaderas del reino. Toda-clase-de-pieles también quería ir a la fiesta y le pidió permiso al cocinero:

- Por favor, déjame ir. Me esconderé para no molestar.

- Mmmm… Está bien… Pero vuelve pronto porque hay mucho que hacer aquí en la cocina.

- ¡Claro que sí! Muchas gracias.

Toda-clase-de-pieles se bañó, se maquilló, peinó su cabello, se puso su vestido dorado, sus zapatos plateados y fue al baile real. El Príncipe se quedó perdidamente enamorado de ella y le preguntó:

- ¿Me permites este baile?

- Sí, alteza.

- Qué hermoso anillo.

- Gracias. Es un regalo de mi madre. Era su anillo de boda.

- ¿Cómo te llamas?

- Me llamo…

De repente, Toda-clase-de-pieles se dio cuenta de que era muy tarde y tenía que salir de allí para hacer sus labores. Corrió a su habitación, se cambió de ropa, se ensució la cara y las manos y regresó a la cocina:

- Pero, ¿qué horas son estas de llegar?- preguntó el cocinero.

- Lo siento. Me entretuve.

- Rápido. Limpia los cacharros. Prepara un pastel para el Príncipe. Cuando acabes, barre y friega la cocina antes de irte.

Toda-clase-de-pieles se puso manos a la obra: limpió los cacharros, preparó un rico pastel y, cuando acabó, barrió y fregó la cocina. Lo que no sabía Toda-clase-de-pieles es que, preparando el pastel, se le cayó el anillo y se había quedado dentro de la masa.

Al día siguiente, Toda-clase-de-pieles cortó un trozo de pastel y se lo llevó al Príncipe Samuel para desayunar.

- Alteza, su desayuno está servido.

- Muchas gracias. Déjalo por ahí. Perdona… ¿nos conocemos?- el Príncipe creía reconocer a la joven de la noche anterior pero no estaba seguro.

- No, señor. Solo soy una simple cocinera.

     El Príncipe Samuel cogió su trozo de pastel y comenzó a saborearlo. De repente, algo duro le hizo daño en los dientes. Perplejo, se sacó un anillo de la boca. Lo miró. Miró a Toda-clase-de-pieles y dijo:

- Tú eres la chica de ayer, la chica con la que bailé. Desde que te vi, supe que serías mi esposa. Toma.    Este es un anillo compañero al tuyo. Tú eres el amor de mi vida. Quiero casarme contigo y vivir juntos el resto de nuestras vidas. Me da igual tu condición, solo quiero estar contigo. ¿Quieres casarte conmigo?

- Sí, quiero. A partir de ahora, no habrá secretos entre nosotros.

Le dijo que su verdadero nombre era Abigail. Le contó todo lo que había sufrido en los años anteriores y vivieron felices para siempre.



Argumentación sobre los cambios realizados

      El cuento que he adaptado es "Toda clase de pieles" de los hermanos Grimm para niños de edades comprendidas entre los 7 y 8 años. He elegido esta edad porque, a nivel emocional, comienzan a querer tener cierta independencia y empiezan a cuestionar la autoridad de los padres, al igual que le pasa a la protagonista del cuento. Los niños ya se ubican en la tercera etapa de Piaget, la de operaciones concretas: son capaces de comprender los diferentes estados de ánimo, el por qué la protagonista miente a su padre para no casarse con él, distinguen claramente los puntos de vista del narrador y de los personajes, pueden sacar sus propias deducciones... Estamos ante un mejoramiento de la capacidad de pensar (A. Nortes Checa, 1991).

    He tenido en cuenta el interés de los niños a la hora de adaptar el cuento, teniendo presente el cuadro de “evolución de los intereses del niño en relación a la literatura” hecho por Francisco Cubells. Estamos en la etapa imaginativa, donde los temas más tratados y que más les interesan son: los cuentos maravillosos; las narraciones sencillas; cuentos folklóricos y maravillosos (hadas) tradicionales (Perrault, Grimm…); cuentos que le presenten finales felices y justos, que le permitan desarrollar su capacidad para percibir detalles, entre otros. Todo ello, ha sido plasmado en mi adaptación de este cuento de los hermanos Grimm.

      Asimismo, se ha reducido significativamente el cuento pues, como dice V. Propp (2006): «Para conseguir una exposición más breve y más viva, hubo que renunciar a muchas cosas que habría apreciado el especialista» (p. 14). Aunque se ha dejado los elementos más importantes, se ha disminuido el relato para que los niños puedan seguir el cuento más fácilmente y así poner su atención en estos elementos importantes. No por ello se ha modificado la estructura que los hermanos Grimm realizaron:

- Presentación del espacio y de los personajes.
- Regalo de la Reina para la princesa y promesa del padre.
- Entrega del regalo.
- Búsqueda de una mujer más hermosa que la antigua reina.
- Propuesta de matrimonio a la princesa.
- Regalos de petición y matrimonio.
- Huida del reino.
- Llegada a un segundo reino.
- Presentación del príncipe.
- Fiesta para encontrar esposa.
- Reconocimiento del amor verdadero (final feliz).

    Para realizar todos los cambios, me he basado en Bruno Bettelheim (1994): «Tolkien afirma que los aspectos imprescindibles en un cuento de hadas son fantasía, superación, huida y alivio; superación de un profundo desespero, huida de un enorme peligro y, sobre todo, alivio» (p. 165). Así, pues, he procurado que esos cuatro elementos se den a lo largo de mi adaptación:

- Fantasía: el cuento está ubicado en un reino lejano, por lo que cada niño puede imaginárselo como más le guste.
- Superación: Toda-clase-de-pieles consigue remontar diferentes momentos críticos como, por ejemplo, la muerte de su madre, la proposición de matrimonio por parte del rey y dejar de ser una cocinera para convertirse otra vez en princesa.
- Huida: la princesa abandona su hogar por no querer contraer matrimonio con su padre.
- Alivio: Toda-clase-de-pieles consigue casarse con el príncipe y ser feliz con él.

            Los cambios realizados son los siguientes:

- Tanto a la princesa como al príncipe, le he puesto nombre para individualizarlos; así, los niños pueden identificarlos más fácilmente y centrar su atención sobre ellos. El nombre de "Abigail" encierra un significado más profundo: al morir su madre, vive felizmente con el Rey, de ahí que signifique "alegría del padre".
- El regalo de la madre era una caja con tres colgantes. Lo he cambiado a una caja de música y solo contiene el anillo de boda para centrar la atención en este pequeño elemento. Me gustó la idea de la caja de música porque representa el sentimiento de su madre cada vez que la princesa abra la caja y la escuche.
- Acorto los regalos (tres vestidos y el abrigo) para no ser muy repetitivo, sustituyéndolos por un vestido, un par de zapatos y el abrigo, que serán los elementos que le servirá para escapar de su hogar e ir a la fiesta del príncipe.
- La fiesta del Príncipe pasa de tres días a uno, pues considero que vuelve a ser repetitivo, los niños puedan seguir con interés la trama y no aburrirse.
- En vez de preparar un bol de consomé, Toda-clase-de-pieles prepara un pastel para el príncipe, elemento mucho más llamativo para niños de estas edades.
- En vez de colocar el anillo en el plato, éste se le cae preparando la masa para que así el Príncipe lo encuentre y pueda identificarla. Son pasos simples que captan el interés del niño. Así provocamos la sorpresa al receptor.
-Y, sobre todo, he puesto diálogos que sirven para dar viveza al cuento y ser mucho más ameno a los oídos de los niños.
  
BIBLIOGRAFÍA
  • Bettelheim B. (1994): Psicoanálisis de los cuentos de hadas. Barcelona: Crítica.
  • Nortes Checa, A. (1991): Operaciones concretas y formales. Universidad de Murcia.
  • Pelegrín, A. (2004): La aventura de oír: cuentos tradicionales y literatura infantil. Madrid: Anaya
  • Propp, V. (2006): Morfología del cuento. Madrid: Fundamentos


La voz del árbol

Cuando la profesora nos mandó esta actividad, me asusté un poco. Hacía mucho tiempo que no leía nada sobre literatura infantil (en mi época leíamos los libros de El barco de vapor). ¡Me había quedado obsoleto! Por ello, le pedí ayuda a mis primos pequeños, con edades comprendidas entre los 10 y 13 años. Me enseñaron su estantería y me recomendaron varios libros. Me llamó la atención, sobre todo, uno de ellos, cuyas ilustraciones estaban hechas en acuarela y el título me pareció muy sugerente: La voz del árbol.


La voz del árbol, nos lleva a los recuerdos infantiles de Virginia, a un verano lleno de imaginación y fantasía, gracias a la lectura de numerosos libros que por arte de magia encuentra en una cabaña de un árbol. Primero ella y luego sus hermanos se van adentrando en mil y una vidas posibles. Pero no solo se disfruta de su relación con los libros sino que también se va ahondando en los vínculos de su familia, con sus mascotas y con otros personajes por lo que nuestra protagonista va evolucionando y desarrollando su propia personalidad. Nos adentramos en un apasionante libro donde la literatura, las relaciones humanas y los recuerdos nos llevan a un mundo lleno de nuevas experiencias. La voz del árbol ha sido galardonado con el XI Premio Anaya de literatura Infantil y Juvenil.

Tras su lectura, pienso que la edad recomendada para este libro es a partir de 11 años, ya que a esas edades los jóvenes son capaces de realizar y entender planteamientos muchos más complejos y abstractos; además de expresar e interpretar mucho mejor sus sentimientos y los de los demás con palabras, parafraseando a J. Piaget, en la etapa de "operaciones formales", los adolescentes adquieren capacidad para pensar de manera abstracta; al contrario que en la etapa de las "operaciones concretas", donde los niños desarrollan el pensamiento lógico, pero no abstracto.
  
1. Ficha bibliográfica

Título
La voz del árbol
Autor
Muñoz Puelles, Vicente
Ilustrador
Serra, Adolfo
Editorial
Anaya
Fecha 1.ª edición
Abril, 2014
Edad en la que me baso para realizar este análisis
A partir de 11 años

2. FORMATO

2.1. Portada

Desde un punto vista estético, el libro tiene una encuadernación en tapa dura, mucho más práctica en comparación con la tapa blanda aunque este tipo de encuadernación es más cómoda, útil y manejable para los lectores más pequeños y no para niños de 11 años que ya saben manejar y valorar un libro de lectura.

A partir de la ilustración de la portada, ya se entreve el escenario donde tendrá lugar esta narración: una cabaña en un árbol con cuatro niños que juegan y corren a su alrededor.

2.2. Ilustraciones

Las ilustraciones (11 en total: 1 en la portada y 10 en el interior) facilitan la comprensión de la lectura, pues evocan la realidad contada en las páginas del libro; podemos decir, basándonos en las teorías de J. Piaget, que la percepción del joven lector mejora con la edad y la experiencia cognitiva, así pues no necesita una gran cantidad de ilustraciones para que interprete lo que está leyendo.


Las ilustraciones están realizadas en acuarela, representando un trabajo minucioso y muy acorde con el texto. Así, por ejemplo, en el dibujo número 8, observamos la relación que se da entre literatura y realidad, entremezclando a los niños con los personajes de El libro de la selva. Por todo esto, pienso que esta cantidad de ilustraciones es la adecuada para niños de esta edad que ya no necesitan una gran cantidad de imágenes.


2.3. Lenguaje

El vocabulario es amplio, correcto y muy comprensible. Pero, en ciertos momentos de la lectura, el niño puede tener algún problema pues se usa un léxico muy concreto y técnico como es el caso del tema marinero (levante, erizar, barlovento, atalaya…), tema que un niño de estas edades no conoce en profundidad y a muy pocos le resulta interesante.

Hay que tener en cuenta que el relato está escrito en primera persona, lo que proporciona una plácida lectura y te introduce en el punto de vista de la protagonista; asimismo, llama la atención los verbos en pasado que nos sitúan en hechos ya acabados. El potencial lector es capaz de comprender que la historia que nos cuenta Virginia empezó, se desarrolló y terminó en un momento concreto del pasado, pues  a estas edades son capaces de interpretar su pasado o el pasado de otras personas.

       En cuanto a la función poética, función estrechamente relacionada con la literatura, tendré presente las palabras de Jaime Bermeosolo: «Se centra en la forma del mensaje. Se da cuando el lenguaje llama la atención en sí mismo. Cualquier figura retórica pone en relieve el propio lenguaje». En el libro no existe un gran número de figuras pero destacaré la que encierra el propio título: la voz del árbol representa los momentos felices que Virginia vivió en esa cabaña junto con sus hermanos dándose una  prosopopeya o personificación. Y este significado podrá extraerlo el lector al final de la obra, donde la protagonista nos devuelve al presente. También hay símiles o comparaciones, tales como “tenía las raíces como una muela gigantesca”, “Orlando pasaba los siglos como un vampiro” o “la calle recién asfaltada brillaba como una ancha franja de plata”. Según Piaget, nos encontramos en el estadio de operaciones formales (a partir de los 11 años hasta la vida adulta) y los adolescentes ya son capaces de tener y formular pensamientos abstractos, por lo que el uso de estas figuras no les supondrá ningún problema.

2.4. Estructura externa e interna

En cuanto a la estructura externa, el libro está dividido en 10 capítulos más o menos de la misma extensión, con un total de 125 páginas. Los párrafos tienen una media de 6 líneas con una fuente y un tamaño de letra aceptables, rasgos que un joven le atrae gratamente y que le facilita la lectura.

Desde el punto de vista interno, tiene una división clásica:

- Planteamiento: La familia de Virginia vive en una tranquila casita en el campo, apartada de la ruidosa ciudad, en lo alto de una colina y rodeada de árboles. Poco a poco, Virginia nos presenta a su familia: su padre, escritor de profesión; su madre, ama de casa y manitas; y sus tres hermanos pequeños: Lucas, Jorge y Gerardo. Junto con ellos, viven sus distintas mascotas (la perra Laika, el gato Platón, el murciélago Vampi…) que, al igual que ellos, también corren sus propias aventuras. A Virginia le gusta pasear por el bosque con sus padres, así aprovecha y habla sobre diferentes aspectos de la vida, formándose su propia opinión cada vez más madura.

- Nudo: Un día y paseando con su madre, Virginia encuentra una cabaña en un algarrobo. Curiosa, se adentra en la casita y para su sorpresa, halla un libro, Orlando de Virginia Woolf. Cada día se escapa de su casa para poder leer en su refugio. Su hermano Lucas acude a la cabaña y ve a su hermana con un libro. A él no le llama la atención la lectura pero se queda para escuchar la lectura en voz alta de Virginia. Al terminar el libro, aparece otro al día siguiente: El mundo perdido, de Arthur Conan Doyle y para la sorpresa de Lucas, este libro sí le interesa porque trata del mundo jurásico y a él le encantan los dinosaurios, por lo que se atreve a leer en voz alta de manera alternativa con su hermana. A los pocos días, los mellizos Jorge y Gerardo también van a la cabaña. A ellos, como le ocurría a Lucas, tampoco les apasiona los libros pero al ver que sus dos hermanos se lo pasan tan bien, deciden quedarse con ellos. Pero al aparecer otros dos libros cuyas temáticas les son interesantes, acuerdan leer en voz alta con sus hermanos, cada uno un trozo. Así y poco a poco, los cuatros descubren el placer de la lectura. Mientras pasan las jornadas inmersos en las lecturas dramatizadas, descubren que la sociedad no cuida ni respeta la naturaleza de su alrededor: consiguieron que un hombre dejara de cazar pájaros con jaulas; junto con sus padres, detuvieron una excavadora que quería realizar una carretera por medio de la colina; un cazador furtivo erró el tiro y entró por la ventana de la cabaña, causándoles un gran susto. Los cuatro hermanos pasaron el mejor verano entre lecturas y obras que los transportaban a otras vidas y mundos. A finales de verano el árbol de la cabaña comenzó a inclinarse y al final se cayó. Allí los cuatro niños habían vivido numerosas fantasías.

- Desenlace: Virginia, ya adulta, cuenta que su padre ha fallecido. Sus hermanos han crecido y madurado, pero en sus pensamientos aún siguen vigentes sus lecturas infantiles. Su madre continúa viviendo en la casa de la colina, rodeada de libros, álbumes de fotos y nuevas mascotas. Virginia se ha convertido en escritora, al igual que su padre y aprovecha la estancia en su casa para reflexionar sobre aquel mágico verano, su infancia, sus relaciones familiares y la lectura.

3. CONTENIDOS

3.1. Tema principal y temas secundarios

El tema principal es la importancia de la literatura en la infancia. El padre de Virginia, escritor de profesión, se esfuerza en estimular su curiosidad y la de sus hermanos a través del hábito de la lectura, así pueden desarrollar su imaginación. A través de los diálogos entre padre e hija y, especialmente, gracias a las obras literarias que aparecen en la cabaña, Virginia va desarrollando la capacidad de expresar sus emociones y sentimientos progresivamente más maduros. Estrechamente unido a la lectura, está el tema de la motivación e intereses. Durante años, psicólogos y pedagogos han estudiado este punto para que los niños se interesen no solo por la lectura, sino además por otros temas. A lo largo del libro, los hermanos de Virginia afirman que no les gusta leer pero, lo que realmente les pasa, es que no han encontrado un libro cuya temática les motive e interese. Cuando en la cabaña aparecieron libros de sus gustos (de dinosaurios para Lucas, las aventuras del hombre invisible para Jorge, y de lugares exóticos para Gerardo), los niños demuestran un gran placer por la lectura.

Pero vinculado a esto, observamos otros temas secundarios (no por ello menos importantes) como son las relaciones humanas o el medio ambiente, representado por las mascotas de la familia o el incidente del cazador, y, sobretodo, por la cabaña del árbol. A lo largo del libro, Virginia consolida su unión con sus hermanos gracias a las lecturas, descubriendo los gustos y las personalidades de cada uno. También crece su vínculo con sus padres, con diálogos profundos sobre los grandes misterios de la vida (hablan de la muerte, del futuro, de la propia vida...). Respecto a la naturaleza, se observa como la familia de Virginia la protegen: tienen una serie de mascotas que quieren y cuidan, viven en una plácida colina sin ruido ni contaminación y luchan para que trabajadores y cazadores no la modifiquen.

Estos temas, tanto el principal como los secundarios, se adecuan a la edad en la que nos basamos para realizar este análisis, es decir, a jóvenes de 11 años ya que en esta etapa el niño todavía está formando su propia personalidad a través de los diferentes aspectos de su vida (familiar, social, escolar…). Serán de su agrado pues, al encontrarnos en la etapa fantástica-realista del niño, buscan temas más realistas y cercanos a sus experiencias pero sin perder ese elemento maravilloso, tal y como ocurre en La voz del árbol.

3.2. Personajes

        El personaje principal de esta historia es Virginia, una niña de 12 años. Aunque tiene momentos en que se comporta como una niña de su edad (se escapa por la noche para ir a la cabaña o juega con su perra), en muchos otros casos se observa una personalidad mucho más madura (se enfrenta a lecturas poco apropiadas para ella o trata el tema de la enfermedad o de la muerte desde un punto de vista muy íntimo y personal). Desde el principio, demuestra su amor por la lectura, siendo la hija que más se parece en este aspecto a su padre. Ella es la que inculca la afición a la lectura a sus hermanos. Se identifica con el lobo que, como él, le gusta la soledad para tener un tiempo para ella pero en otras ocasiones quiere estar en compañía de su familia, su mayor tesoro. Pienso que los lectores a quien va dirigido este libro se podrán identificar con la protagonista porque en estas edades se comienza a vivir las primeras experiencias individuales pero todavía necesitan el apoyo y ayuda de los adultos. Esta niña protagonista es un personaje que va creciendo a lo largo del libro, se observa como al principio es una niña que actúa y siente como una niña de su edad pero que, progresivamente, comprende y razona temas más maduros. Además, es una niña protagonista de carácter positivo, puesto que es alegre, divertida, simpática y, sobre todo, consigue cumplir su sueño: ser escritora.

                                   Otros personajes del libro son:

- Su padre: tuvo varios oficios hasta que por fin encontró su verdadera vocación, la de escritor. Ganó varios premios de literatura. Ama los libros y la lectura y quiere que sus hijos hereden esta pasión. Solo lo consigue en Virginia que, al igual que él, se convierte en escritora. Se identifica con el búho porque trabaja de noche y proclama que el conocimiento está en los libros. Es un tanto despistado, un poco desordenado pero muy pendiente de sus hijos. Siempre trató a su hija como una adulta, preparándola para el futuro. Él es el corazón de la familia.


- Su madre: muy protectora. Se preocupa de todos los aspectos de la casa (sus hijos y su educación, la economía familiar, el cuidado de las mascotas...). Es de padre español y madre rusa, por ello pretende que sus hijos conozcan su herencia. Ella es la cabeza fría y serena de la familia.


- Lucas: un año menor que Virginia. No le interesa la lectura y lee por obligación. Él prefiere los deportes. Se observa una evolución en Lucas, ya que al principio no quiere leer y termina dramatizando obras con sus hermanos. Se identifica con el dinosaurio parasaurolophus porque el tema de la prehistoria le fascina.

- Los mellizos Jorge y Gerardo: los hermanos pequeños de Virginia y Lucas. Aunque tienen cosas en común entre ellos (prefieren el ordenador), son físicamente opuestos (Jorge es moreno y delgado; Gerardo, rubio y robusto). Al igual que Lucas, también sufren una transformación a lo largo del libro. Al final, descubren el placer de la lectura a través de obras que tratan temas de sus intereses.

- Las mascotas de la familia: a lo largo del libro, la familia tienen numerosas mascotas. Laika, hembra de pastor alemán, es la más importante. Ella acompaña a los niños a la cabaña para ser su guardiana, además de acompañar a sus padres en sus largos paseos. Los gatos de la madre, Platón y Ramsés, que los cuida y los mima como si fueran sus hijos. Durante algún tiempo tuvieron a Vampi, el murciélago, que lo cuidaron en el invierno pero no sobrevivió. Un día llegó la rana Reneé, a la cual le acondicionaron el estanque para que viviera lo más cómoda posible. El hurón Hugo aprendió varios trucos y jugaba con los gatos, aunque desgraciadamente escapó. Y, por último, el polluelo de cuervo Grip, llamado así en honor al pájaro de Edgar Allan Poe. A partir de ellos, se observa las relaciones que existen entre la familia de Virginia y su amor hacia los animales y la naturaleza.

- Los hombres que no respetaban la colina: de un modo u otro intentan destruir el medio ambiente, ya sea matando animales como arrancando árboles.

3.3. Valores y contravalores

Asimismo, y a través de los diferentes hechos y libros que aparecen en la cabaña (Orlando, Robinson Crusoe, El mundo perdido, El libro de la selva, La metamorfosis, entre muchos otros), los lectores pueden adquirir diferentes actitudes y valores, de los cuales destacan los siguientes:

1. Trabajo en equipo: Virginia descubre cómo se ha de vivir en sociedad, a socializarse y a interactuar con las personas que la rodean. Los lectores observan y pueden imitar este comportamiento tan necesario en la actualidad.

2. Imaginación: leer nos permite volar y nos libera de la falta de creatividad. Los cuatro hermanos descubren que la fantasía no tiene límites y desarrollan su imaginación a través de diferentes juegos a partir de las obras leídas.

3. Ecología: al igual que la protagonista, desde pequeños desarrollamos un vínculo especial con nuestro planeta. Aprendemos a cuidarlo y respetarlo, a separar y reciclar, a utilizar adecuadamente los recursos que nos ofrece, a no destruir el hábitat de los animales... Pero, relacionado con este valor, hay un contravalor: la destrucción de la propia naturaleza, representado por los hombres que intentan modificarla. Hay que tener en cuenta que esta acción en la sociedad actual provoca grandes consecuencias que nos repercuten a todos. Virginia y su familia luchan por eso en lo que creen y consiguen proteger su entorno.

4. CONCLUSIÓN

          A partir de La voz del árbol los alumnos podrán desarrollar la capacidad de soñar, conectar con mundos diferentes y crear distintas aventuras donde ellos sean los verdaderos protagonistas. Del mismo modo, su lectura contribuirá al manejo eficaz del lenguaje y a una correcta redacción, caballo de batalla en chicos y chicas de esta edad por la gran cantidad de faltas de ortografía que comenten en general.

Recapitulando, este libro se lo recomiendo a niños de 11 años para que se lo lean en clase o en un momento de ocio. Con él, y como le proponía el padre de Virginia, se podrá disfrutar tanto de la lectura (ellos mismos podrán recomendar otros libros) como de la escritura (modificando, ampliando o creando historias tanto conocidas como inventadas), potenciando su creatividad de una forma divertida y amena. De la misma manera, se podrá debatir sobre el problema del medio ambiente y sus posibles soluciones (basura, contaminación, pérdida de hábitat...) a partir de una batería de preguntas:

- ¿Es bueno reciclar? ¿Por qué? ¿Lo haces en casa?
- ¿Se malgasta el agua? ¿Haces algo en casa para ahorrar?
- ¿Qué opinión tienes sobre las personas que no recogen la basura del campo?
- Hay animales en peligro de extinción, ¿cómo podemos salvarlos?, etc.

En conclusión, este pequeño gran libro lo recomiendo a los jóvenes lectores para que disfruten de la lectura como fuente de placer, de descubrimiento del mundo y de autoconocimiento al igual que le ocurrió a Virginia.

BIBLIOGRAFÍA
  • Bermeosolo, J. (2001): Psicología del lenguaje. Una aproximación psicopedagógica. Ediciones Universidad Católica de Chile.
  • Piaget, J. (1983): El lenguaje y el pensamiento del niño. Estudio sobre la lógica del niño (I). Buenos Aires: Editorial Guadalupe.