lunes, 3 de noviembre de 2014

"Toda clase de pieles" de los hermanos Grimm

"Toda clase de pieles" de los hermanos Grimm

En un reino muy, muy lejano, vivían unos jóvenes reyes muy queridos por el pueblo. Él era alto, fuerte y generoso; ella, dulce, hermosa y bellísima hasta tal punto que la consideraban la “más guapa del lugar”. Pasaron los años y de su amor nació una linda princesa, llamada Abigail, que dicho nombre significa “alegría del padre”, ya que desgraciadamente la Reina no consiguió recuperarse del parto.

Sintiendo que llegaba su final, la Reina dejó a su recién nacida hija un regalo que su padre debería entregárselo cuando Abigail cumpliera 10 años. Consistía en una caja de música que contenía un regalo: su anillo de boda. Además, le pidió a su marido que por favor se casará con otra mujer pero que cumpliera un gran requisito: ser más hermosa que ella.

Los años pasaron. El Rey cuidó de su hija, la mimó y la educó, y le dio todo el amor del mundo. El día del décimo cumpleaños de Abigail, padre e hija mantuvieron una conversación:

- Abigail, debo contarte un hecho de suma importancia para los dos. Primero, voy a cumplir el deseo de tu madre. Toma. Esta caja de música y su contenido te la dejó como muestra de su amor y cuidado. Y segundo, debo contraer un nuevo matrimonio por el bien de mi reino. Aunque esto suceda, mi amor por ti será eterno.

- ¿Qué es lo que contiene la caja, papá?

- Deberás abrirla y descubrirlo por ti misma.

            Abigail abrió su regalo, comenzó a sonar la música y sacó el anillo. Se quedó entusiasmada por lo hermoso que le pareció su regalo. Inmediatamente se lo colocó en el dedo.

            Durante varios años, los consejeros reales y el mismo Rey estuvieron buscando por todo el mundo a una mujer más bella que su primera esposa pero sin éxito. Observando un día a Abigail, el Rey pensó: "Ella es muy hermosa, más que su madre. Así, pues, me casaré con ella".

            Abigail amaba a su padre pero rechazó la propuesta. El Rey insistía día tras día.

- Vale, padre, acepto pero con una condición. Debes regalarme un vestido dorado como el sol, unos zapatos del color de luna, y un abrigo con todas las pieles del mundo.

-Trato hecho. Conseguiré hacerte un vestido de oro, unos zapatos de plata y un trocito de piel de todos los animales para tu abrigo-, aceptó el Rey y se puso manos a la obra.

            Año tras año, el Rey y sus consejeros trabajaron duramente para tener los tres regalos. Sorprendentemente, lo consiguió por lo que Abigail tuvo que cumplir su palabra de casarse. Esa misma noche, la joven tomó sus regalos, la caja de su madre y huyó del reino lo más lejos posible. Días tras día, semana tras semana, caminó por mil senderos diferentes. Cansada, se recostó en un árbol tapándose con su abrigo, cayendo en un profundo sueño. Al despertar, se asustó porque estaba rodeada de cazadores que la miraban fijamente:

- Por favor, no disparéis. Solo soy un animal asustado.

- No eres un animal, eres una chica. ¿Cómo te llamas?

- Me llamo Toda-clase-de-pieles- mintió- Solo quiero vivir en paz. Dejadme, por favor.

- Vente con nosotros. Comerás y beberás todo lo que desees. Y trabajarás en la cocina de palacio.

Uno de estos cazadores era Samuel, príncipe de un reino vecino, pero Abigail no lo sabía. Aprendió a cocinar y disfrutaba de su nueva vida. Todos los días le preparaba la comida al Príncipe Samuel y, poco a poco, se fue enamorando de él.

Como es normal, el Príncipe Samuel debía casarse y su padre celebró una fiesta donde invitaba a todas las jóvenes casaderas del reino. Toda-clase-de-pieles también quería ir a la fiesta y le pidió permiso al cocinero:

- Por favor, déjame ir. Me esconderé para no molestar.

- Mmmm… Está bien… Pero vuelve pronto porque hay mucho que hacer aquí en la cocina.

- ¡Claro que sí! Muchas gracias.

Toda-clase-de-pieles se bañó, se maquilló, peinó su cabello, se puso su vestido dorado, sus zapatos plateados y fue al baile real. El Príncipe se quedó perdidamente enamorado de ella y le preguntó:

- ¿Me permites este baile?

- Sí, alteza.

- Qué hermoso anillo.

- Gracias. Es un regalo de mi madre. Era su anillo de boda.

- ¿Cómo te llamas?

- Me llamo…

De repente, Toda-clase-de-pieles se dio cuenta de que era muy tarde y tenía que salir de allí para hacer sus labores. Corrió a su habitación, se cambió de ropa, se ensució la cara y las manos y regresó a la cocina:

- Pero, ¿qué horas son estas de llegar?- preguntó el cocinero.

- Lo siento. Me entretuve.

- Rápido. Limpia los cacharros. Prepara un pastel para el Príncipe. Cuando acabes, barre y friega la cocina antes de irte.

Toda-clase-de-pieles se puso manos a la obra: limpió los cacharros, preparó un rico pastel y, cuando acabó, barrió y fregó la cocina. Lo que no sabía Toda-clase-de-pieles es que, preparando el pastel, se le cayó el anillo y se había quedado dentro de la masa.

Al día siguiente, Toda-clase-de-pieles cortó un trozo de pastel y se lo llevó al Príncipe Samuel para desayunar.

- Alteza, su desayuno está servido.

- Muchas gracias. Déjalo por ahí. Perdona… ¿nos conocemos?- el Príncipe creía reconocer a la joven de la noche anterior pero no estaba seguro.

- No, señor. Solo soy una simple cocinera.

     El Príncipe Samuel cogió su trozo de pastel y comenzó a saborearlo. De repente, algo duro le hizo daño en los dientes. Perplejo, se sacó un anillo de la boca. Lo miró. Miró a Toda-clase-de-pieles y dijo:

- Tú eres la chica de ayer, la chica con la que bailé. Desde que te vi, supe que serías mi esposa. Toma.    Este es un anillo compañero al tuyo. Tú eres el amor de mi vida. Quiero casarme contigo y vivir juntos el resto de nuestras vidas. Me da igual tu condición, solo quiero estar contigo. ¿Quieres casarte conmigo?

- Sí, quiero. A partir de ahora, no habrá secretos entre nosotros.

Le dijo que su verdadero nombre era Abigail. Le contó todo lo que había sufrido en los años anteriores y vivieron felices para siempre.



Argumentación sobre los cambios realizados

      El cuento que he adaptado es "Toda clase de pieles" de los hermanos Grimm para niños de edades comprendidas entre los 7 y 8 años. He elegido esta edad porque, a nivel emocional, comienzan a querer tener cierta independencia y empiezan a cuestionar la autoridad de los padres, al igual que le pasa a la protagonista del cuento. Los niños ya se ubican en la tercera etapa de Piaget, la de operaciones concretas: son capaces de comprender los diferentes estados de ánimo, el por qué la protagonista miente a su padre para no casarse con él, distinguen claramente los puntos de vista del narrador y de los personajes, pueden sacar sus propias deducciones... Estamos ante un mejoramiento de la capacidad de pensar (A. Nortes Checa, 1991).

    He tenido en cuenta el interés de los niños a la hora de adaptar el cuento, teniendo presente el cuadro de “evolución de los intereses del niño en relación a la literatura” hecho por Francisco Cubells. Estamos en la etapa imaginativa, donde los temas más tratados y que más les interesan son: los cuentos maravillosos; las narraciones sencillas; cuentos folklóricos y maravillosos (hadas) tradicionales (Perrault, Grimm…); cuentos que le presenten finales felices y justos, que le permitan desarrollar su capacidad para percibir detalles, entre otros. Todo ello, ha sido plasmado en mi adaptación de este cuento de los hermanos Grimm.

      Asimismo, se ha reducido significativamente el cuento pues, como dice V. Propp (2006): «Para conseguir una exposición más breve y más viva, hubo que renunciar a muchas cosas que habría apreciado el especialista» (p. 14). Aunque se ha dejado los elementos más importantes, se ha disminuido el relato para que los niños puedan seguir el cuento más fácilmente y así poner su atención en estos elementos importantes. No por ello se ha modificado la estructura que los hermanos Grimm realizaron:

- Presentación del espacio y de los personajes.
- Regalo de la Reina para la princesa y promesa del padre.
- Entrega del regalo.
- Búsqueda de una mujer más hermosa que la antigua reina.
- Propuesta de matrimonio a la princesa.
- Regalos de petición y matrimonio.
- Huida del reino.
- Llegada a un segundo reino.
- Presentación del príncipe.
- Fiesta para encontrar esposa.
- Reconocimiento del amor verdadero (final feliz).

    Para realizar todos los cambios, me he basado en Bruno Bettelheim (1994): «Tolkien afirma que los aspectos imprescindibles en un cuento de hadas son fantasía, superación, huida y alivio; superación de un profundo desespero, huida de un enorme peligro y, sobre todo, alivio» (p. 165). Así, pues, he procurado que esos cuatro elementos se den a lo largo de mi adaptación:

- Fantasía: el cuento está ubicado en un reino lejano, por lo que cada niño puede imaginárselo como más le guste.
- Superación: Toda-clase-de-pieles consigue remontar diferentes momentos críticos como, por ejemplo, la muerte de su madre, la proposición de matrimonio por parte del rey y dejar de ser una cocinera para convertirse otra vez en princesa.
- Huida: la princesa abandona su hogar por no querer contraer matrimonio con su padre.
- Alivio: Toda-clase-de-pieles consigue casarse con el príncipe y ser feliz con él.

            Los cambios realizados son los siguientes:

- Tanto a la princesa como al príncipe, le he puesto nombre para individualizarlos; así, los niños pueden identificarlos más fácilmente y centrar su atención sobre ellos. El nombre de "Abigail" encierra un significado más profundo: al morir su madre, vive felizmente con el Rey, de ahí que signifique "alegría del padre".
- El regalo de la madre era una caja con tres colgantes. Lo he cambiado a una caja de música y solo contiene el anillo de boda para centrar la atención en este pequeño elemento. Me gustó la idea de la caja de música porque representa el sentimiento de su madre cada vez que la princesa abra la caja y la escuche.
- Acorto los regalos (tres vestidos y el abrigo) para no ser muy repetitivo, sustituyéndolos por un vestido, un par de zapatos y el abrigo, que serán los elementos que le servirá para escapar de su hogar e ir a la fiesta del príncipe.
- La fiesta del Príncipe pasa de tres días a uno, pues considero que vuelve a ser repetitivo, los niños puedan seguir con interés la trama y no aburrirse.
- En vez de preparar un bol de consomé, Toda-clase-de-pieles prepara un pastel para el príncipe, elemento mucho más llamativo para niños de estas edades.
- En vez de colocar el anillo en el plato, éste se le cae preparando la masa para que así el Príncipe lo encuentre y pueda identificarla. Son pasos simples que captan el interés del niño. Así provocamos la sorpresa al receptor.
-Y, sobre todo, he puesto diálogos que sirven para dar viveza al cuento y ser mucho más ameno a los oídos de los niños.
  
BIBLIOGRAFÍA
  • Bettelheim B. (1994): Psicoanálisis de los cuentos de hadas. Barcelona: Crítica.
  • Nortes Checa, A. (1991): Operaciones concretas y formales. Universidad de Murcia.
  • Pelegrín, A. (2004): La aventura de oír: cuentos tradicionales y literatura infantil. Madrid: Anaya
  • Propp, V. (2006): Morfología del cuento. Madrid: Fundamentos


8 comentarios:

  1. ¡Hola Francisco!

    He leído tu adaptación y, aunque creo que la parte teórica está bien documentada y que tienes una bibliografía bastante amplia, me parece que es demasiado similar a la original. Quitando unos pocos elementos y que es más corta, me parece prácticamente idéntica a la versión de los hermanos Grimm, y creo que podrías haber innovado un poquitín más.

    ¡Espero que mi comentario te sirva de ayuda!

    Un saludo

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  2. Francisco, realmente me ha parecedido muy completo. El cuento considero que es ideal para la edad a la que te diriges. Es corto y claro, y captarás seguro, la atención de los niños.
    Saludos

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    1. Mmmmm... ¿seguro que te parece adecuado lo del incesto, Soraya?

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  3. Hola Francisco!
    A mi me parece que la historia está bien. Es corta, concisa y cuentas la historia manteniendo la misma estructura del cuento original. Como ha dicho Soraya el cuento es adecuado para la edad que has elegido y la parte teórica está muy completa y bien explicada. Has hecho un buen trabajo.

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    1. Difiero de tus palabras en lo que le he comentado a Francisco. Lee mi comentario abajo.

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  4. Has hecho un buen trabajo, Francisco. Me gusta tu adaptación porque se hace muy ágil y fresca.

    Hay dos cuestiones que no comparto:

    1- Que mantengas el tema del incesto. No es un tema para incluir en un cuento para niños tan pequeños. Aunque ocurre "de paso" y no te detienes a recrearte en él, es uno de esos elementos adultos que debemos retirar de los relatos folclóricos cuando se adaptan para niños. En el entorno de una narración familiar al calor de la lumbre, ese hecho justifica la huida de la protagonista del hogar ya que los hijos no tenían derecho a abandonar el hogar sin permiso de los padres. Por eso en los cuentos siempre hay muertes, madrastras maltratadoras e incestos, para poder justificar la huida. En una sociedad como la actual, basta que el padre quiera casar a la chica contra su voluntad para que esta huya.

    El esquema que has hecho del relato no está del todo bien. Este es el esquema del viaje iniciático que subyace al cuento de Toda clase de pieles:

    - Nacimiento de la protagonista y muerte de la madre. Regalos que la ayudarán en la vida.
    - La protagonista crece feliz y querida en su núcleo familiar.
    - La protagonista llega a la adolescencia y no puede cumplir algo que su padre (familia) le exige.
    - Consigue un poco de tiempo pidiéndole a su padre regalos muy difíciles. Pero él los obtiene.
    - Huye llevándose los recuerdos de su madre y los regalos de su padre.
    - Vive por sus propios medios ocultando su identidad, y luego es encontrada y llevada a un lugar donde nadie sabe quien es y trabaja muy por debajo de su clase social.
    - Se enamora del chico y escoge el momento justo para jugar con su doble identidad (princesa y sirvienta) y lograr que él se enamore de ella.
    - Para conseguirlo utiliza los recuerdos de su madre y los regalos de su padre.
    - Finalmente, el chico cae a sus pies.

    Tú le has dado demasiada importancia al planteamiento (antes de la salida del núcleo familiar) y has visto como imprescindibles hechos que pueden modificarse por otros similares.

    Si revisas el esquema y modificas lo del incesto, tu actividad estará perfecta.

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  5. Francisco.. me decías que no sabías qué es lo que falla en el esquema de tu cuento: Abigail no hace nada para enamorar al príncipe más allá de ponerse guapa e ir al baile. El anillo se le cae, no lo usa ella para atraerlo y él se enamora de ella simplemente por su belleza y en un único baile. Le has restado importancia a la maduración de Abigail y, en tu adaptación, es mucho más pasiva que en la recogida por los Grimm.

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