Cuando la profesora nos mandó esta actividad, me asusté un poco. Hacía
mucho tiempo que no leía nada sobre literatura infantil (en mi época leíamos
los libros de El barco de vapor). ¡Me había quedado obsoleto! Por ello, le pedí
ayuda a mis primos pequeños, con edades comprendidas entre los 10 y 13 años. Me
enseñaron su estantería y me recomendaron varios libros. Me llamó la atención,
sobre todo, uno de ellos, cuyas ilustraciones estaban hechas en acuarela y el
título me pareció muy sugerente: La voz
del árbol.
La voz del árbol, nos lleva a los recuerdos
infantiles de Virginia, a un verano lleno de imaginación y fantasía, gracias a
la lectura de numerosos libros que por arte de magia encuentra en una cabaña de
un árbol. Primero ella y luego sus hermanos se van adentrando en mil y una
vidas posibles. Pero no solo se disfruta de su relación con los libros sino que
también se va ahondando en los vínculos de su familia, con sus mascotas y con otros
personajes por lo que nuestra protagonista va evolucionando y desarrollando su
propia personalidad. Nos adentramos en un apasionante libro donde la
literatura, las relaciones humanas y los recuerdos nos llevan a un mundo lleno
de nuevas experiencias. La voz del árbol
ha sido galardonado con el XI Premio Anaya de literatura Infantil y Juvenil.
Tras su lectura,
pienso que la edad recomendada para este libro es a partir de 11 años, ya que a
esas edades los jóvenes son capaces de realizar y entender planteamientos muchos
más complejos y abstractos; además de expresar e interpretar mucho mejor sus
sentimientos y los de los demás con palabras, parafraseando a J. Piaget, en la
etapa de "operaciones formales", los adolescentes adquieren capacidad
para pensar de manera abstracta; al contrario que en la etapa de las
"operaciones concretas", donde los niños desarrollan el pensamiento
lógico, pero no abstracto.
1. Ficha bibliográfica
Título
|
La voz del árbol
|
Autor
|
Muñoz Puelles, Vicente
|
Ilustrador
|
Serra, Adolfo
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Editorial
|
Anaya
|
Fecha 1.ª edición
|
Abril, 2014
|
Edad en la que me baso para realizar
este análisis
|
A partir de 11 años
|
2.
FORMATO
2.1.
Portada
Desde un punto
vista estético, el libro tiene una encuadernación en tapa dura, mucho más práctica
en comparación con la tapa blanda aunque este tipo de encuadernación es más cómoda,
útil y manejable para los lectores más pequeños y no para niños de 11 años que
ya saben manejar y valorar un libro de lectura.
A partir de la
ilustración de la portada, ya se entreve el escenario donde tendrá lugar esta
narración: una cabaña en un árbol con cuatro niños que juegan y corren a su
alrededor.
2.2.
Ilustraciones
Las
ilustraciones (11 en total: 1 en la portada y 10 en el interior) facilitan la
comprensión de la lectura, pues evocan la realidad contada en las páginas del
libro; podemos decir, basándonos en las teorías de J. Piaget, que la percepción
del joven lector mejora con la edad y la experiencia cognitiva, así pues no
necesita una gran cantidad de ilustraciones para que interprete lo que está
leyendo.
Las ilustraciones
están realizadas en acuarela, representando un trabajo minucioso y muy acorde
con el texto. Así, por ejemplo, en el dibujo número 8, observamos la relación
que se da entre literatura y realidad, entremezclando a los niños con los
personajes de El libro de la selva. Por
todo esto, pienso que esta cantidad de ilustraciones es la adecuada para niños
de esta edad que ya no necesitan una gran cantidad de imágenes.
2.3.
Lenguaje
El vocabulario
es amplio, correcto y muy comprensible. Pero, en ciertos momentos de la lectura,
el niño puede tener algún problema pues se usa un léxico muy concreto y técnico
como es el caso del tema marinero (levante, erizar, barlovento, atalaya…), tema
que un niño de estas edades no conoce en profundidad y a muy pocos le resulta
interesante.
Hay que tener en
cuenta que el relato está escrito en primera persona, lo que proporciona una
plácida lectura y te introduce en el punto de vista de la protagonista;
asimismo, llama la atención los verbos en pasado que nos sitúan en hechos ya
acabados. El potencial lector es capaz de comprender que la historia que nos
cuenta Virginia empezó, se desarrolló y terminó en un momento concreto del
pasado, pues a estas edades son capaces
de interpretar su pasado o el pasado de otras personas.
En cuanto a la función poética,
función estrechamente relacionada con la literatura, tendré presente las
palabras de Jaime Bermeosolo: «Se centra en la forma del mensaje. Se da cuando el
lenguaje llama la atención en sí mismo. Cualquier figura retórica pone en
relieve el propio lenguaje». En el libro no existe un gran número de figuras
pero destacaré la que encierra el propio título: la voz del árbol representa
los momentos felices que Virginia vivió en esa cabaña junto con sus hermanos
dándose una prosopopeya o personificación.
Y este significado podrá extraerlo el lector al final de la obra, donde la
protagonista nos devuelve al presente. También hay símiles o comparaciones,
tales como “tenía las raíces como una muela gigantesca”, “Orlando pasaba los
siglos como un vampiro” o “la calle recién asfaltada brillaba como una ancha
franja de plata”. Según Piaget, nos encontramos en el estadio de operaciones
formales (a partir de los 11 años hasta la vida adulta) y los adolescentes ya
son capaces de tener y formular pensamientos abstractos, por lo que el uso de
estas figuras no les supondrá ningún problema.
2.4.
Estructura externa e interna
En cuanto a la
estructura externa, el libro está dividido en 10 capítulos más o menos de la
misma extensión, con un total de 125 páginas. Los párrafos tienen una media de
6 líneas con una fuente y un tamaño de letra aceptables, rasgos que un joven le
atrae gratamente y que le facilita la lectura.
Desde el punto
de vista interno, tiene una división clásica:
- Planteamiento: La familia de Virginia
vive en una tranquila casita en el campo, apartada de la ruidosa ciudad, en lo
alto de una colina y rodeada de árboles. Poco a poco, Virginia nos presenta a
su familia: su padre, escritor de profesión; su madre, ama de casa y manitas; y
sus tres hermanos pequeños: Lucas, Jorge y Gerardo. Junto con ellos, viven sus
distintas mascotas (la perra Laika, el gato Platón, el murciélago Vampi…) que,
al igual que ellos, también corren sus propias aventuras. A Virginia le gusta
pasear por el bosque con sus padres, así aprovecha y habla sobre diferentes
aspectos de la vida, formándose su propia opinión cada vez más madura.
- Nudo: Un día y paseando con su madre, Virginia
encuentra una cabaña en un algarrobo. Curiosa, se adentra en la casita y para
su sorpresa, halla un libro, Orlando
de Virginia Woolf. Cada día se escapa de su casa para poder leer en su refugio.
Su hermano Lucas acude a la cabaña y ve a su hermana con un libro. A él no le
llama la atención la lectura pero se queda para escuchar la lectura en voz alta
de Virginia. Al terminar el libro, aparece otro al día siguiente: El mundo perdido, de Arthur
Conan Doyle
y para la sorpresa de Lucas, este libro sí le interesa porque trata del mundo
jurásico y a él le encantan los dinosaurios, por lo que se atreve a leer en voz
alta de manera alternativa con su hermana. A los pocos días, los
mellizos Jorge y Gerardo también van a la cabaña. A ellos, como le ocurría a
Lucas, tampoco les apasiona los libros pero al ver que sus dos hermanos se lo
pasan tan bien, deciden quedarse con ellos. Pero al aparecer otros dos libros
cuyas temáticas les son interesantes, acuerdan leer en voz alta con sus
hermanos, cada uno un trozo. Así y poco a poco, los cuatros descubren el placer
de la lectura. Mientras pasan las jornadas inmersos en las lecturas
dramatizadas, descubren que la sociedad no cuida ni respeta la naturaleza de su
alrededor: consiguieron que un hombre dejara de cazar pájaros con jaulas; junto
con sus padres, detuvieron una excavadora que quería realizar una carretera por
medio de la colina; un cazador furtivo erró el tiro y entró por la ventana de
la cabaña, causándoles un gran susto. Los cuatro hermanos pasaron el mejor verano
entre lecturas y obras que los transportaban a otras vidas y mundos. A finales
de verano el árbol de la cabaña comenzó a inclinarse y al final se cayó. Allí
los cuatro niños habían vivido numerosas fantasías.
- Desenlace: Virginia, ya adulta, cuenta
que su padre ha fallecido. Sus hermanos han crecido y madurado, pero en sus
pensamientos aún siguen vigentes sus lecturas infantiles. Su madre continúa
viviendo en la casa de la colina, rodeada de libros, álbumes de fotos y nuevas
mascotas. Virginia se ha convertido en escritora, al igual que su padre y
aprovecha la estancia en su casa para reflexionar sobre aquel mágico verano, su
infancia, sus relaciones familiares y la lectura.
3.
CONTENIDOS
3.1.
Tema principal y temas secundarios
El tema
principal es la importancia de la literatura en la infancia. El padre de
Virginia, escritor de profesión, se esfuerza en estimular su curiosidad y la de
sus hermanos a través del hábito de la lectura, así pueden desarrollar su
imaginación. A través de los diálogos entre padre e hija y, especialmente,
gracias a las obras literarias que aparecen en la cabaña, Virginia va
desarrollando la capacidad de expresar sus emociones y sentimientos progresivamente
más maduros. Estrechamente unido a la lectura, está el tema de la motivación e
intereses. Durante años, psicólogos y pedagogos han estudiado este punto para
que los niños se interesen no solo por la lectura, sino además por otros temas.
A lo largo del libro, los hermanos de Virginia afirman que no les gusta leer
pero, lo que realmente les pasa, es que no han encontrado un libro cuya
temática les motive e interese. Cuando en la cabaña aparecieron libros de sus
gustos (de dinosaurios para Lucas, las aventuras del hombre invisible para
Jorge, y de lugares exóticos para Gerardo), los niños demuestran un gran placer
por la lectura.
Pero vinculado a
esto, observamos otros temas secundarios (no por ello menos importantes) como
son las relaciones humanas o el medio ambiente, representado por las mascotas
de la familia o el incidente del cazador, y, sobretodo, por la cabaña del
árbol. A lo largo del libro, Virginia consolida su unión con sus hermanos
gracias a las lecturas, descubriendo los gustos y las personalidades de cada
uno. También crece su vínculo con sus padres, con diálogos profundos sobre los
grandes misterios de la vida (hablan de la muerte, del futuro, de la propia
vida...). Respecto a la naturaleza, se observa como la familia de Virginia la
protegen: tienen una serie de mascotas que quieren y cuidan, viven en una
plácida colina sin ruido ni contaminación y luchan para que trabajadores y
cazadores no la modifiquen.
Estos temas,
tanto el principal como los secundarios, se adecuan a la edad en la que nos
basamos para realizar este análisis, es decir, a jóvenes de 11 años ya que en
esta etapa el niño todavía está formando su propia personalidad a través de los
diferentes aspectos de su vida (familiar, social, escolar…). Serán de su agrado
pues, al encontrarnos en la etapa fantástica-realista del niño, buscan temas
más realistas y cercanos a sus experiencias pero sin perder ese elemento
maravilloso, tal y como ocurre en La voz
del árbol.
3.2.
Personajes
El
personaje principal de esta historia es Virginia, una niña de 12 años. Aunque
tiene momentos en que se comporta como una niña de su edad (se escapa por la
noche para ir a la cabaña o juega con su perra), en muchos otros casos se
observa una personalidad mucho más madura (se enfrenta a lecturas poco
apropiadas para ella o trata el tema de la enfermedad o de la muerte desde un
punto de vista muy íntimo y personal). Desde el principio, demuestra su amor
por la lectura, siendo la hija que más se parece en este aspecto a su padre. Ella
es la que inculca la afición a la lectura a sus hermanos. Se identifica con el
lobo que, como él, le gusta la soledad para tener un tiempo para ella pero en
otras ocasiones quiere estar en compañía de su familia, su mayor tesoro. Pienso
que los lectores a quien va dirigido este libro se podrán identificar con la
protagonista porque en estas edades se comienza a vivir las primeras
experiencias individuales pero todavía necesitan el apoyo y ayuda de los
adultos. Esta niña protagonista es un personaje que va creciendo a lo largo del
libro, se observa como al principio es una niña que actúa y siente como una
niña de su edad pero que, progresivamente, comprende y razona temas más
maduros. Además, es una niña protagonista de carácter positivo, puesto que es
alegre, divertida, simpática y, sobre todo, consigue cumplir su sueño: ser
escritora.
Otros
personajes del libro son:
- Su padre: tuvo varios oficios hasta
que por fin encontró su verdadera vocación, la de escritor. Ganó varios premios
de literatura. Ama los libros y la lectura y quiere que sus hijos hereden esta
pasión. Solo lo consigue en Virginia que, al igual que él, se convierte en
escritora. Se identifica con el búho porque trabaja de noche y proclama que el
conocimiento está en los libros. Es un tanto despistado, un poco desordenado
pero muy pendiente de sus hijos. Siempre trató a su hija como una adulta,
preparándola para el futuro. Él es el corazón de la familia.
- Su madre: muy protectora. Se
preocupa de todos los aspectos de la casa (sus hijos y su educación, la
economía familiar, el cuidado de las mascotas...). Es de padre español y madre
rusa, por ello pretende que sus hijos conozcan su herencia. Ella es la cabeza
fría y serena de la familia.
- Lucas: un año menor que Virginia. No
le interesa la lectura y lee por obligación. Él prefiere los deportes. Se
observa una evolución en Lucas, ya que al principio no quiere leer y termina
dramatizando obras con sus hermanos. Se identifica con el dinosaurio
parasaurolophus porque el tema de la prehistoria le fascina.
- Los mellizos Jorge y Gerardo: los
hermanos pequeños de Virginia y Lucas. Aunque tienen cosas en común entre ellos
(prefieren el ordenador), son físicamente opuestos (Jorge es moreno y delgado;
Gerardo, rubio y robusto). Al igual que Lucas, también sufren una
transformación a lo largo del libro. Al final, descubren el placer de la
lectura a través de obras que tratan temas de sus intereses.
- Las mascotas de la familia: a lo largo
del libro, la familia tienen numerosas mascotas. Laika, hembra de pastor
alemán, es la más importante. Ella acompaña a los niños a la cabaña para ser su
guardiana, además de acompañar a sus padres en sus largos paseos. Los gatos de
la madre, Platón y Ramsés, que los cuida y los mima como si fueran sus hijos.
Durante algún tiempo tuvieron a Vampi, el murciélago, que lo cuidaron en el
invierno pero no sobrevivió. Un día llegó la rana Reneé, a la cual le
acondicionaron el estanque para que viviera lo más cómoda posible. El hurón
Hugo aprendió varios trucos y jugaba con los gatos, aunque desgraciadamente
escapó. Y, por último, el polluelo de cuervo Grip, llamado así en honor al
pájaro de Edgar Allan Poe. A partir de ellos, se observa las relaciones que
existen entre la familia de Virginia y su amor hacia los animales y la
naturaleza.
- Los hombres que no respetaban la
colina: de un modo u otro intentan destruir el medio ambiente, ya sea matando
animales como arrancando árboles.
3.3.
Valores y contravalores
Asimismo, y a
través de los diferentes hechos y libros que aparecen en la cabaña (Orlando, Robinson Crusoe, El mundo
perdido, El libro de la selva, La metamorfosis, entre muchos otros),
los lectores pueden adquirir diferentes actitudes y valores, de los cuales
destacan los siguientes:
1. Trabajo en equipo: Virginia descubre
cómo se ha de vivir en sociedad, a socializarse y a interactuar con las
personas que la rodean. Los lectores observan y pueden imitar este
comportamiento tan necesario en la actualidad.
2. Imaginación: leer nos permite volar y
nos libera de la falta de creatividad. Los cuatro hermanos descubren que la
fantasía no tiene límites y desarrollan su imaginación a través de diferentes
juegos a partir de las obras leídas.
3. Ecología: al igual que la protagonista, desde pequeños
desarrollamos un vínculo especial con nuestro planeta. Aprendemos a cuidarlo y
respetarlo, a separar y reciclar, a utilizar adecuadamente los recursos que nos
ofrece, a no destruir el hábitat de los animales... Pero, relacionado con este
valor, hay un contravalor: la destrucción de la propia naturaleza, representado
por los hombres que intentan modificarla. Hay que tener en cuenta que esta
acción en la sociedad actual provoca grandes consecuencias que nos repercuten a
todos. Virginia y su familia luchan por eso en lo que creen y consiguen
proteger su entorno.
4.
CONCLUSIÓN
A
partir de La voz del árbol los alumnos
podrán desarrollar la capacidad de soñar, conectar con mundos diferentes y crear
distintas aventuras donde ellos sean los verdaderos protagonistas. Del mismo
modo, su lectura contribuirá al manejo eficaz del lenguaje y a una correcta
redacción, caballo de batalla en chicos y chicas de esta edad por la gran cantidad de
faltas de ortografía que comenten en general.
Recapitulando,
este libro se lo recomiendo a niños de 11 años para que se lo lean en clase o
en un momento de ocio. Con él, y como le proponía el padre de Virginia, se
podrá disfrutar tanto de la lectura (ellos mismos podrán recomendar otros libros)
como de la escritura (modificando, ampliando o creando historias tanto
conocidas como inventadas), potenciando su creatividad de una forma divertida y
amena. De la misma manera, se podrá debatir sobre el problema del medio
ambiente y sus posibles soluciones (basura, contaminación, pérdida de
hábitat...) a partir de una batería de preguntas:
- ¿Es bueno reciclar? ¿Por qué? ¿Lo
haces en casa?
- ¿Se malgasta el agua? ¿Haces algo en
casa para ahorrar?
- ¿Qué opinión tienes sobre las personas
que no recogen la basura del campo?
- Hay animales en peligro de extinción,
¿cómo podemos salvarlos?, etc.
En conclusión, este pequeño gran libro lo
recomiendo a los jóvenes lectores para que disfruten de la lectura como fuente
de placer, de descubrimiento del mundo y de autoconocimiento al igual que le
ocurrió a Virginia.
BIBLIOGRAFÍA
- Bermeosolo, J. (2001): Psicología del lenguaje. Una aproximación psicopedagógica. Ediciones Universidad Católica de Chile.
- Piaget, J. (1983): El lenguaje y el pensamiento del niño. Estudio sobre la lógica del niño (I). Buenos Aires: Editorial Guadalupe.



Hola Francisco.
ResponderEliminarMe ha parecido un trabajo genial. Por ponerte alguna pega, quizá te has repetido cuando hacías referencia a Piaget comentando que "adquieren capacidad para pensar de manera abstracta".
En el apartado de Formato, cuando describías la ilustración de la portada creo que te has comido la tilde en entrevé.
Me parece el tema principal que trata el libro muy importante, y como dices importante para los niños y difícil de tratar, como me pasó a mí. El fomento de la lectura no es fácil pero puede aportar muchas cosas como comentabas respecto al vocabulario o a la escritura y más actualmente con el tema de redes sociales y mensajería que está haciendo mucho daño al lenguaje.
Un saludo
Fantástico comentario, Alberto.
EliminarHola Francisco,
ResponderEliminarMe encantó leer el análisis de La voz del árbol, al punto de guardar la referencia para leerlo en cuanto tenga tiempo.
Me atrajeron también los dibujos por sus atractivos colores, y el punto de vista de cada imagen. También creo que es un acierto el hecho de poder disponer de las ilustraciones desde la misma página del ilustrador sin vulnerar sus derechos de autor.
Me gusta mucho como has intercalado la descripción del libro, las referencias al formato, contenido, estructura y temas con los aspectos más teóricos, como por ejemplo, cuando te refieres al que el autor hace del pasado y la habilidad de comprensión que los niños de 11-12 años han desarrollado en ese estadio evolutivo, o cuando haces referencias a Piaget o a la función poética. Sin duda, los ejemplos de lenguaje que ofreces dejan ver la riqueza de vocabulario del libro.
Creo que has conseguido con creces el objetivo de seleccionar un buen libro para dejarse llevar y disfrutar de una lectura sin prisa, para leer simplemente por el placer de hacerlo, que atrae con una estructura sencilla e imágenes atrayentes, que envuelve con un vocabulario rico y que atrapa en las aventuras de sus personajes. Tu aportación me parece una excelente opción.
Un saludo
Buen comentario, Eliana. Este trabajo de Francisco puede ayudarte a mejorar el tuyo.
EliminarUn trabajo excelente, Francisco. Está perfecto.
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