lunes, 3 de noviembre de 2014

La voz del árbol

Cuando la profesora nos mandó esta actividad, me asusté un poco. Hacía mucho tiempo que no leía nada sobre literatura infantil (en mi época leíamos los libros de El barco de vapor). ¡Me había quedado obsoleto! Por ello, le pedí ayuda a mis primos pequeños, con edades comprendidas entre los 10 y 13 años. Me enseñaron su estantería y me recomendaron varios libros. Me llamó la atención, sobre todo, uno de ellos, cuyas ilustraciones estaban hechas en acuarela y el título me pareció muy sugerente: La voz del árbol.


La voz del árbol, nos lleva a los recuerdos infantiles de Virginia, a un verano lleno de imaginación y fantasía, gracias a la lectura de numerosos libros que por arte de magia encuentra en una cabaña de un árbol. Primero ella y luego sus hermanos se van adentrando en mil y una vidas posibles. Pero no solo se disfruta de su relación con los libros sino que también se va ahondando en los vínculos de su familia, con sus mascotas y con otros personajes por lo que nuestra protagonista va evolucionando y desarrollando su propia personalidad. Nos adentramos en un apasionante libro donde la literatura, las relaciones humanas y los recuerdos nos llevan a un mundo lleno de nuevas experiencias. La voz del árbol ha sido galardonado con el XI Premio Anaya de literatura Infantil y Juvenil.

Tras su lectura, pienso que la edad recomendada para este libro es a partir de 11 años, ya que a esas edades los jóvenes son capaces de realizar y entender planteamientos muchos más complejos y abstractos; además de expresar e interpretar mucho mejor sus sentimientos y los de los demás con palabras, parafraseando a J. Piaget, en la etapa de "operaciones formales", los adolescentes adquieren capacidad para pensar de manera abstracta; al contrario que en la etapa de las "operaciones concretas", donde los niños desarrollan el pensamiento lógico, pero no abstracto.
  
1. Ficha bibliográfica

Título
La voz del árbol
Autor
Muñoz Puelles, Vicente
Ilustrador
Serra, Adolfo
Editorial
Anaya
Fecha 1.ª edición
Abril, 2014
Edad en la que me baso para realizar este análisis
A partir de 11 años

2. FORMATO

2.1. Portada

Desde un punto vista estético, el libro tiene una encuadernación en tapa dura, mucho más práctica en comparación con la tapa blanda aunque este tipo de encuadernación es más cómoda, útil y manejable para los lectores más pequeños y no para niños de 11 años que ya saben manejar y valorar un libro de lectura.

A partir de la ilustración de la portada, ya se entreve el escenario donde tendrá lugar esta narración: una cabaña en un árbol con cuatro niños que juegan y corren a su alrededor.

2.2. Ilustraciones

Las ilustraciones (11 en total: 1 en la portada y 10 en el interior) facilitan la comprensión de la lectura, pues evocan la realidad contada en las páginas del libro; podemos decir, basándonos en las teorías de J. Piaget, que la percepción del joven lector mejora con la edad y la experiencia cognitiva, así pues no necesita una gran cantidad de ilustraciones para que interprete lo que está leyendo.


Las ilustraciones están realizadas en acuarela, representando un trabajo minucioso y muy acorde con el texto. Así, por ejemplo, en el dibujo número 8, observamos la relación que se da entre literatura y realidad, entremezclando a los niños con los personajes de El libro de la selva. Por todo esto, pienso que esta cantidad de ilustraciones es la adecuada para niños de esta edad que ya no necesitan una gran cantidad de imágenes.


2.3. Lenguaje

El vocabulario es amplio, correcto y muy comprensible. Pero, en ciertos momentos de la lectura, el niño puede tener algún problema pues se usa un léxico muy concreto y técnico como es el caso del tema marinero (levante, erizar, barlovento, atalaya…), tema que un niño de estas edades no conoce en profundidad y a muy pocos le resulta interesante.

Hay que tener en cuenta que el relato está escrito en primera persona, lo que proporciona una plácida lectura y te introduce en el punto de vista de la protagonista; asimismo, llama la atención los verbos en pasado que nos sitúan en hechos ya acabados. El potencial lector es capaz de comprender que la historia que nos cuenta Virginia empezó, se desarrolló y terminó en un momento concreto del pasado, pues  a estas edades son capaces de interpretar su pasado o el pasado de otras personas.

       En cuanto a la función poética, función estrechamente relacionada con la literatura, tendré presente las palabras de Jaime Bermeosolo: «Se centra en la forma del mensaje. Se da cuando el lenguaje llama la atención en sí mismo. Cualquier figura retórica pone en relieve el propio lenguaje». En el libro no existe un gran número de figuras pero destacaré la que encierra el propio título: la voz del árbol representa los momentos felices que Virginia vivió en esa cabaña junto con sus hermanos dándose una  prosopopeya o personificación. Y este significado podrá extraerlo el lector al final de la obra, donde la protagonista nos devuelve al presente. También hay símiles o comparaciones, tales como “tenía las raíces como una muela gigantesca”, “Orlando pasaba los siglos como un vampiro” o “la calle recién asfaltada brillaba como una ancha franja de plata”. Según Piaget, nos encontramos en el estadio de operaciones formales (a partir de los 11 años hasta la vida adulta) y los adolescentes ya son capaces de tener y formular pensamientos abstractos, por lo que el uso de estas figuras no les supondrá ningún problema.

2.4. Estructura externa e interna

En cuanto a la estructura externa, el libro está dividido en 10 capítulos más o menos de la misma extensión, con un total de 125 páginas. Los párrafos tienen una media de 6 líneas con una fuente y un tamaño de letra aceptables, rasgos que un joven le atrae gratamente y que le facilita la lectura.

Desde el punto de vista interno, tiene una división clásica:

- Planteamiento: La familia de Virginia vive en una tranquila casita en el campo, apartada de la ruidosa ciudad, en lo alto de una colina y rodeada de árboles. Poco a poco, Virginia nos presenta a su familia: su padre, escritor de profesión; su madre, ama de casa y manitas; y sus tres hermanos pequeños: Lucas, Jorge y Gerardo. Junto con ellos, viven sus distintas mascotas (la perra Laika, el gato Platón, el murciélago Vampi…) que, al igual que ellos, también corren sus propias aventuras. A Virginia le gusta pasear por el bosque con sus padres, así aprovecha y habla sobre diferentes aspectos de la vida, formándose su propia opinión cada vez más madura.

- Nudo: Un día y paseando con su madre, Virginia encuentra una cabaña en un algarrobo. Curiosa, se adentra en la casita y para su sorpresa, halla un libro, Orlando de Virginia Woolf. Cada día se escapa de su casa para poder leer en su refugio. Su hermano Lucas acude a la cabaña y ve a su hermana con un libro. A él no le llama la atención la lectura pero se queda para escuchar la lectura en voz alta de Virginia. Al terminar el libro, aparece otro al día siguiente: El mundo perdido, de Arthur Conan Doyle y para la sorpresa de Lucas, este libro sí le interesa porque trata del mundo jurásico y a él le encantan los dinosaurios, por lo que se atreve a leer en voz alta de manera alternativa con su hermana. A los pocos días, los mellizos Jorge y Gerardo también van a la cabaña. A ellos, como le ocurría a Lucas, tampoco les apasiona los libros pero al ver que sus dos hermanos se lo pasan tan bien, deciden quedarse con ellos. Pero al aparecer otros dos libros cuyas temáticas les son interesantes, acuerdan leer en voz alta con sus hermanos, cada uno un trozo. Así y poco a poco, los cuatros descubren el placer de la lectura. Mientras pasan las jornadas inmersos en las lecturas dramatizadas, descubren que la sociedad no cuida ni respeta la naturaleza de su alrededor: consiguieron que un hombre dejara de cazar pájaros con jaulas; junto con sus padres, detuvieron una excavadora que quería realizar una carretera por medio de la colina; un cazador furtivo erró el tiro y entró por la ventana de la cabaña, causándoles un gran susto. Los cuatro hermanos pasaron el mejor verano entre lecturas y obras que los transportaban a otras vidas y mundos. A finales de verano el árbol de la cabaña comenzó a inclinarse y al final se cayó. Allí los cuatro niños habían vivido numerosas fantasías.

- Desenlace: Virginia, ya adulta, cuenta que su padre ha fallecido. Sus hermanos han crecido y madurado, pero en sus pensamientos aún siguen vigentes sus lecturas infantiles. Su madre continúa viviendo en la casa de la colina, rodeada de libros, álbumes de fotos y nuevas mascotas. Virginia se ha convertido en escritora, al igual que su padre y aprovecha la estancia en su casa para reflexionar sobre aquel mágico verano, su infancia, sus relaciones familiares y la lectura.

3. CONTENIDOS

3.1. Tema principal y temas secundarios

El tema principal es la importancia de la literatura en la infancia. El padre de Virginia, escritor de profesión, se esfuerza en estimular su curiosidad y la de sus hermanos a través del hábito de la lectura, así pueden desarrollar su imaginación. A través de los diálogos entre padre e hija y, especialmente, gracias a las obras literarias que aparecen en la cabaña, Virginia va desarrollando la capacidad de expresar sus emociones y sentimientos progresivamente más maduros. Estrechamente unido a la lectura, está el tema de la motivación e intereses. Durante años, psicólogos y pedagogos han estudiado este punto para que los niños se interesen no solo por la lectura, sino además por otros temas. A lo largo del libro, los hermanos de Virginia afirman que no les gusta leer pero, lo que realmente les pasa, es que no han encontrado un libro cuya temática les motive e interese. Cuando en la cabaña aparecieron libros de sus gustos (de dinosaurios para Lucas, las aventuras del hombre invisible para Jorge, y de lugares exóticos para Gerardo), los niños demuestran un gran placer por la lectura.

Pero vinculado a esto, observamos otros temas secundarios (no por ello menos importantes) como son las relaciones humanas o el medio ambiente, representado por las mascotas de la familia o el incidente del cazador, y, sobretodo, por la cabaña del árbol. A lo largo del libro, Virginia consolida su unión con sus hermanos gracias a las lecturas, descubriendo los gustos y las personalidades de cada uno. También crece su vínculo con sus padres, con diálogos profundos sobre los grandes misterios de la vida (hablan de la muerte, del futuro, de la propia vida...). Respecto a la naturaleza, se observa como la familia de Virginia la protegen: tienen una serie de mascotas que quieren y cuidan, viven en una plácida colina sin ruido ni contaminación y luchan para que trabajadores y cazadores no la modifiquen.

Estos temas, tanto el principal como los secundarios, se adecuan a la edad en la que nos basamos para realizar este análisis, es decir, a jóvenes de 11 años ya que en esta etapa el niño todavía está formando su propia personalidad a través de los diferentes aspectos de su vida (familiar, social, escolar…). Serán de su agrado pues, al encontrarnos en la etapa fantástica-realista del niño, buscan temas más realistas y cercanos a sus experiencias pero sin perder ese elemento maravilloso, tal y como ocurre en La voz del árbol.

3.2. Personajes

        El personaje principal de esta historia es Virginia, una niña de 12 años. Aunque tiene momentos en que se comporta como una niña de su edad (se escapa por la noche para ir a la cabaña o juega con su perra), en muchos otros casos se observa una personalidad mucho más madura (se enfrenta a lecturas poco apropiadas para ella o trata el tema de la enfermedad o de la muerte desde un punto de vista muy íntimo y personal). Desde el principio, demuestra su amor por la lectura, siendo la hija que más se parece en este aspecto a su padre. Ella es la que inculca la afición a la lectura a sus hermanos. Se identifica con el lobo que, como él, le gusta la soledad para tener un tiempo para ella pero en otras ocasiones quiere estar en compañía de su familia, su mayor tesoro. Pienso que los lectores a quien va dirigido este libro se podrán identificar con la protagonista porque en estas edades se comienza a vivir las primeras experiencias individuales pero todavía necesitan el apoyo y ayuda de los adultos. Esta niña protagonista es un personaje que va creciendo a lo largo del libro, se observa como al principio es una niña que actúa y siente como una niña de su edad pero que, progresivamente, comprende y razona temas más maduros. Además, es una niña protagonista de carácter positivo, puesto que es alegre, divertida, simpática y, sobre todo, consigue cumplir su sueño: ser escritora.

                                   Otros personajes del libro son:

- Su padre: tuvo varios oficios hasta que por fin encontró su verdadera vocación, la de escritor. Ganó varios premios de literatura. Ama los libros y la lectura y quiere que sus hijos hereden esta pasión. Solo lo consigue en Virginia que, al igual que él, se convierte en escritora. Se identifica con el búho porque trabaja de noche y proclama que el conocimiento está en los libros. Es un tanto despistado, un poco desordenado pero muy pendiente de sus hijos. Siempre trató a su hija como una adulta, preparándola para el futuro. Él es el corazón de la familia.


- Su madre: muy protectora. Se preocupa de todos los aspectos de la casa (sus hijos y su educación, la economía familiar, el cuidado de las mascotas...). Es de padre español y madre rusa, por ello pretende que sus hijos conozcan su herencia. Ella es la cabeza fría y serena de la familia.


- Lucas: un año menor que Virginia. No le interesa la lectura y lee por obligación. Él prefiere los deportes. Se observa una evolución en Lucas, ya que al principio no quiere leer y termina dramatizando obras con sus hermanos. Se identifica con el dinosaurio parasaurolophus porque el tema de la prehistoria le fascina.

- Los mellizos Jorge y Gerardo: los hermanos pequeños de Virginia y Lucas. Aunque tienen cosas en común entre ellos (prefieren el ordenador), son físicamente opuestos (Jorge es moreno y delgado; Gerardo, rubio y robusto). Al igual que Lucas, también sufren una transformación a lo largo del libro. Al final, descubren el placer de la lectura a través de obras que tratan temas de sus intereses.

- Las mascotas de la familia: a lo largo del libro, la familia tienen numerosas mascotas. Laika, hembra de pastor alemán, es la más importante. Ella acompaña a los niños a la cabaña para ser su guardiana, además de acompañar a sus padres en sus largos paseos. Los gatos de la madre, Platón y Ramsés, que los cuida y los mima como si fueran sus hijos. Durante algún tiempo tuvieron a Vampi, el murciélago, que lo cuidaron en el invierno pero no sobrevivió. Un día llegó la rana Reneé, a la cual le acondicionaron el estanque para que viviera lo más cómoda posible. El hurón Hugo aprendió varios trucos y jugaba con los gatos, aunque desgraciadamente escapó. Y, por último, el polluelo de cuervo Grip, llamado así en honor al pájaro de Edgar Allan Poe. A partir de ellos, se observa las relaciones que existen entre la familia de Virginia y su amor hacia los animales y la naturaleza.

- Los hombres que no respetaban la colina: de un modo u otro intentan destruir el medio ambiente, ya sea matando animales como arrancando árboles.

3.3. Valores y contravalores

Asimismo, y a través de los diferentes hechos y libros que aparecen en la cabaña (Orlando, Robinson Crusoe, El mundo perdido, El libro de la selva, La metamorfosis, entre muchos otros), los lectores pueden adquirir diferentes actitudes y valores, de los cuales destacan los siguientes:

1. Trabajo en equipo: Virginia descubre cómo se ha de vivir en sociedad, a socializarse y a interactuar con las personas que la rodean. Los lectores observan y pueden imitar este comportamiento tan necesario en la actualidad.

2. Imaginación: leer nos permite volar y nos libera de la falta de creatividad. Los cuatro hermanos descubren que la fantasía no tiene límites y desarrollan su imaginación a través de diferentes juegos a partir de las obras leídas.

3. Ecología: al igual que la protagonista, desde pequeños desarrollamos un vínculo especial con nuestro planeta. Aprendemos a cuidarlo y respetarlo, a separar y reciclar, a utilizar adecuadamente los recursos que nos ofrece, a no destruir el hábitat de los animales... Pero, relacionado con este valor, hay un contravalor: la destrucción de la propia naturaleza, representado por los hombres que intentan modificarla. Hay que tener en cuenta que esta acción en la sociedad actual provoca grandes consecuencias que nos repercuten a todos. Virginia y su familia luchan por eso en lo que creen y consiguen proteger su entorno.

4. CONCLUSIÓN

          A partir de La voz del árbol los alumnos podrán desarrollar la capacidad de soñar, conectar con mundos diferentes y crear distintas aventuras donde ellos sean los verdaderos protagonistas. Del mismo modo, su lectura contribuirá al manejo eficaz del lenguaje y a una correcta redacción, caballo de batalla en chicos y chicas de esta edad por la gran cantidad de faltas de ortografía que comenten en general.

Recapitulando, este libro se lo recomiendo a niños de 11 años para que se lo lean en clase o en un momento de ocio. Con él, y como le proponía el padre de Virginia, se podrá disfrutar tanto de la lectura (ellos mismos podrán recomendar otros libros) como de la escritura (modificando, ampliando o creando historias tanto conocidas como inventadas), potenciando su creatividad de una forma divertida y amena. De la misma manera, se podrá debatir sobre el problema del medio ambiente y sus posibles soluciones (basura, contaminación, pérdida de hábitat...) a partir de una batería de preguntas:

- ¿Es bueno reciclar? ¿Por qué? ¿Lo haces en casa?
- ¿Se malgasta el agua? ¿Haces algo en casa para ahorrar?
- ¿Qué opinión tienes sobre las personas que no recogen la basura del campo?
- Hay animales en peligro de extinción, ¿cómo podemos salvarlos?, etc.

En conclusión, este pequeño gran libro lo recomiendo a los jóvenes lectores para que disfruten de la lectura como fuente de placer, de descubrimiento del mundo y de autoconocimiento al igual que le ocurrió a Virginia.

BIBLIOGRAFÍA
  • Bermeosolo, J. (2001): Psicología del lenguaje. Una aproximación psicopedagógica. Ediciones Universidad Católica de Chile.
  • Piaget, J. (1983): El lenguaje y el pensamiento del niño. Estudio sobre la lógica del niño (I). Buenos Aires: Editorial Guadalupe.

5 comentarios:

  1. Hola Francisco.

    Me ha parecido un trabajo genial. Por ponerte alguna pega, quizá te has repetido cuando hacías referencia a Piaget comentando que "adquieren capacidad para pensar de manera abstracta".

    En el apartado de Formato, cuando describías la ilustración de la portada creo que te has comido la tilde en entrevé.

    Me parece el tema principal que trata el libro muy importante, y como dices importante para los niños y difícil de tratar, como me pasó a mí. El fomento de la lectura no es fácil pero puede aportar muchas cosas como comentabas respecto al vocabulario o a la escritura y más actualmente con el tema de redes sociales y mensajería que está haciendo mucho daño al lenguaje.

    Un saludo

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  2. Hola Francisco,
    Me encantó leer el análisis de La voz del árbol, al punto de guardar la referencia para leerlo en cuanto tenga tiempo.
    Me atrajeron también los dibujos por sus atractivos colores, y el punto de vista de cada imagen. También creo que es un acierto el hecho de poder disponer de las ilustraciones desde la misma página del ilustrador sin vulnerar sus derechos de autor.

    Me gusta mucho como has intercalado la descripción del libro, las referencias al formato, contenido, estructura y temas con los aspectos más teóricos, como por ejemplo, cuando te refieres al que el autor hace del pasado y la habilidad de comprensión que los niños de 11-12 años han desarrollado en ese estadio evolutivo, o cuando haces referencias a Piaget o a la función poética. Sin duda, los ejemplos de lenguaje que ofreces dejan ver la riqueza de vocabulario del libro.

    Creo que has conseguido con creces el objetivo de seleccionar un buen libro para dejarse llevar y disfrutar de una lectura sin prisa, para leer simplemente por el placer de hacerlo, que atrae con una estructura sencilla e imágenes atrayentes, que envuelve con un vocabulario rico y que atrapa en las aventuras de sus personajes. Tu aportación me parece una excelente opción.

    Un saludo

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    1. Buen comentario, Eliana. Este trabajo de Francisco puede ayudarte a mejorar el tuyo.

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  3. Un trabajo excelente, Francisco. Está perfecto.

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