martes, 20 de enero de 2015

Artículo final

Esta asignatura me ha resultado muy atractiva y transcendental, debido a mi falta de experiencia en la labor docente (a diferencia de muchos de mis compañeros); además, me ha aportado muchas ideas interesantes que espero que sirvan en un futuro no muy lejano.
                Desde el principio, tuvimos que interiorizar que teoría y práctica van unidas de la mano. Cualquier actividad que propusiéramos debería estar fundamentada con autores doctos en la materia, además de servirnos de los apuntes. Esto nos ha hecho reflexionar sobre los ejercicios que íbamos haciendo, teniendo en cuenta aspectos tan dispares como la edad de los alumnos, sus intereses y gustos, los materiales que empleamos, teorías de pedagogos y psicólogos, etc.  
                Otra cosa que me gustaría destacar es el uso que le hemos dado a las nuevas tecnologías. Cuando la profesora nos comunicó que la entrega de trabajos sería mediante un blog, me ilusionó a la par que me asustó un poco. Aunque no sabía muy bien desarrollar ni manejar un blog digital, entendí que todo buen maestro debe estar al día en las nuevas tecnologías, pues es algo que nuestros alumnos agradecerán por hacer cosas diferentes en el aula y no caer en la monotonía del sistema de enseñanza tradicional. Así, se ha favorecido el proceso de enseñanza-aprendizaje entre los compañeros. Hemos podido compartir nuestros comentarios, siempre desde el respeto, sobre las diversas actividades. Hemos podido intercambiar opiniones y reflexiones para mejorar nuestro aprendizaje.
                A partir de estos blogs, he constatado las diferentes maneras de pensar y de trabajar que tienen mis compañeros. Algunas de sus entradas me han resultado muy interesantes y creativas. Muchas veces, han realizado unas reflexiones sobre libros que desconocía que han despertado mi curiosidad por leerlos lo antes posible. Además, muchos han demostrado tener una gran imaginación a la hora de ejecutar sus actividades, teniendo presente todos los conceptos y conocimientos aprendidos en la asignatura.

                En el tema 1: “Literatura infantil. Análisis y selección”, se nos presentó los conceptos básicos, la evolución y su utilidad de la literatura infantil, muchas veces mal catalogada y poco entendida. Estas nociones nos resultarían de gran necesidad a lo largo del curso porque, en los diferentes temas, tendríamos que volver a ellas para realizar las actividades propuestas como ya explicaré a lo largo de este artículo.
                El primer concepto importante fue la diferencia entre Literatura y Paraliteratura. Tal y como se define en los apuntes, la primera debe entenderse como “un arte que utiliza las palabras para manifestarse. Podríamos definirla como el arte creado con palabras. Su objetivo primordial, como el de cualquier otra de las artes, es el arte en sí, la creación de un objeto artístico que llamamos obra, libro, texto, etc.”(p. 3). Mientras tanto, la paraliteratura “presenta casi todas las características de los literarios, pero difieren en algunas de ellas de forma que no pueden considerarse, propiamente, Literatura” (p. 4). Este último concepto me era desconocido. Cuando estudié Secundaria, ningún profesor de Lengua y Literatura me explicó que un texto podía ser literario o paraliterario. Esto se debe a que solo se centran en enseñarnos las diferentes etapas y movimientos literarios, además de insistirnos en leer los libros más significativos, muchos de ellos inadecuados para esas edades.
Cuando se habla de texto teatral, se suele relacionar con espectáculo. Actualmente, no se suele leer este tipo de textos por considerarlos difíciles y oscuros. En muchos colegios, se prefiere la poesía antes que el teatro por considerarla más amena y fácil. Yo pensaba que esto era al revés, que un texto poético era más complejo para los discentes puesto que el empleo de recursos literarios podía obstaculizar su comprensión. Como fuimos viendo en los temas posteriores, esto no es así. Algo parecido le pasa a la poesía de autor. Tiene muy poca presencia en nuestras aulas. Un joven lector puede disfrutar de un texto poético igual que un adulto y, a partir de él, aprende e interioriza el lenguaje literario. Al igual que el texto dramático, hay que presentarle al niño otros textos para que se vaya familiarizando. Para conseguirlo, siempre se ha de tener presente el juego y la motivación, dos elementos necesarios en esta etapa estudiantil. También se aprendió la diferencia entre el cuento y la novela de autor. Se hizo hincapié en la noción del niño-protagonista, que tiene que favorecer la maduración psicológica en el niño lector.
Por último, se trató el análisis de textos de autor. Cuando se regala o se propone una lectura a un niño, se deben tener presente diversos puntos, tales como el formato y el contenido, aspectos que pasan desapercibidos cuando un adulto le ofrece un libro a un niño. Este punto nos ha sido muy útil a lo largo de la asignatura ya que tuvimos que retomar este análisis en las tareas 3 y 4, cuando tuvimos que hacer una semana cultural o proponer actividades para el antes, durante y después de la lectura. Y será algo que tendré muy en cuenta cuando a mis futuros alumnos les ofrezca un libro para leer.
                Tras leer y comprender el tema, se propuso la siguiente actividad: el análisis de un libro literario concreto y valorar según los criterios adecuados y relacionando dicho análisis con el momento evolutivo de los lectores. Para poder realizarla, tomé el libro de Jean Piaget (1983), El lenguaje y el pensamiento del niño. Estudio sobre la lógica del niño (I), libro básico que me ha acompañado tanto para esta actividad como para las posteriores. En este libro, Piaget lleva a cabo el estudio del problema de mayor dificultad e importancia de la psicología del niño, la representación espontánea del mundo en el transcurso de las diferentes etapas evolutivas.
                Esta actividad fue la que más me ha costado abordar, no por su dificultad sino por la gran cantidad de aspectos a tener en cuenta a la hora de seleccionar un libro adecuado para nuestros alumnos de Educación Primaria.

                Respecto al tema 2: “Textos folclóricos. Selección y adaptación”, se profundizó en los diferentes tipos de textos folclóricos (en prosa, en verso y dramático), su definición y cómo se emplean dentro de las aulas. Esta literatura mal considerada como menor e infantil se resignó durante mucho tiempo a niños y jóvenes lectores. En las aulas se debe trabajar este tipo de textos como recurso didáctico puesto que es la herencia de un pueblo.
Como ya dije anteriormente, el teatro y la poesía deben estar presentes en las aulas. El teatro folclórico infantil sirve tanto para entretener como para educar. Con la ayuda de títeres y marionetas se puede presentar este tipo de textos a nuestros alumnos de una manera amena, divertida y diferente. La poesía folclórica tiene un gran valor didáctico: a través del juego, los niños se familiarizan con las palabras, su sonoridad, las normas de sociabilización, etc.
En cambio, los cuentos folclóricos están mucho más extendidos, gracias a los estudios de Vladimir Propp, erudito ruso dedicado al análisis de los componentes básicos de los cuentos populares rusos para identificar sus elementos narrativos irreducibles más simples; además de poseer un gran interés pedagógico (estimulan la fantasía e imaginación del alumnos, a la vez de transmitir conocimientos y tradiciones) y psicológico (ayudan a los niños a conocerse y a explicar el mundo).
                Un punto polémico dentro de esta literatura es el papel de los personajes femeninos y que se trabajó en la actividad propuesta de adaptar el cuento “Toda-clases-de-pieles” de los hermanos Grimm. En la mayoría de los cuentos, el protagonista masculino es el salvador de la mujer para conseguir una vida mejor. Poco a poco, la protagonista femenina ha tomado un mayor peso demostrando sus capacidades y eligiendo su propio destino. Para poder realizar dicha actividad, tuvimos presente los cuadros sobre las características de los cuentos según la edad y etapa del desarrollo lector, la evolución de los intereses del niño en relación con la literatura de Francisco Cubells y el desarrollo psicoevolutivo del niño según Piaget.

En el siguiente tema 3: “Literatura española y educación literaria”, se estudió cómo la literatura española aparece y se trabaja en el currículo de Educación Primaria, durante muchos años relegada a un segundo plano en esta etapa educativa.
                Toda obra literaria pertenece a un género. El concepto de género literario ha sufrido muchas variaciones históricas desde la antigüedad hasta nuestros días. Se puede definir como cada una de las distintas categorías o clases en que se pueden ordenar las obras literarias. En general se puede aceptar hoy la existencia de tres grandes subgéneros literarios (lírica, épica y dramática).
                El tema de selección y adaptación de los libros para niños en edad escolar continúa abierto. De hecho, creo que es una de las cuestiones que puede generar más dudas en un docente. Dar con la lectura adecuada para nuestros alumnos y también para cada momento lector es una elección que va más allá del fallo/acierto. En la selección de lecturas, el profesor deberá tener en cuenta: las características psicológicas y sociales del lector; su nivel de lectura y su comprensión lectora; las variables del contexto donde se establezca la relación libro/lector; y las características del libro, como vimos en el primer tema.
                Otro punto controvertido son las adaptaciones. El problema es que estas adaptaciones conllevan siempre grandes transformaciones y simplificaciones de los textos originales. Éstas permiten que los jóvenes accedan a los títulos universales y puedan interpretarlos y captar las metáforas, el simbolismo de los personajes y los principales temas que se abordan en ellos.
Por todo ello, se debe proponer una serie de actividades lúdico-didácticas para leer y trabajar textos y fragmentos de la literatura clásica española. Entre las más destacadas y que a los alumnos más les gusta por salir de la rutina diaria se encuentran: un proyecto de aprendizaje puntual (permite la construcción de un aprendizaje significativo e integrador, a partir de actividades didácticas globalizantes, que facilitan el desarrollo de la creatividad, el trabajo en equipo...); WebQuest (actividades estructuradas y guiadas que evitan estos obstáculos proporcionando a los alumnos una tarea bien definida, así como los recursos y las consignas que les permiten realizarlas); números monográficos de periódicos escolares (textos de carácter expositivo que tienen por objeto demostrar los conocimientos que se poseen acerca de un tema concreto); y las jornadas culturales (interesante contribución a la mejora de la cohesión y convivencia y entre los estamentos que conforman nuestra comunidad escolar).
                Para interiorizar todos estos nuevos conceptos, en pequeño grupo trabajamos en una Semana Cultural. En mi caso, sobre Juan Ramón Jiménez. En esta tarea debía ponderar la motivación en el aprendizaje a partir de actividades que estimulasen la curiosidad y la búsqueda de información en los estudiantes. Además, debíamos tener en cuenta que el maestro tendría que trabajar con antelación las diferentes páginas Web y libros que proporcionaría a los alumnos para realizar la búsqueda de información para contestar las diferentes actividades, guiándolos en todo momento.

                Respecto al tema 4: “Lectura literaria y animación lectora”, se aprendió cómo formar a los alumnos en lectores competentes, pues la lectura contribuye de una manera decisiva a su desarrollo individual. Para conseguirlo, se debe proponer una serie de actividades para antes de leer, durante la lectura y para después de leer. Las actividades propuestas están orientadas a despertar sus intereses y a guiarles progresivamente en la lectura autónoma como fuente de placer. Por ello, se debe desarrollar y trabajar con los alumnos el gusto por la lectura.
Todos los recursos propuestos son fáciles de utilizar en el aula y tienen en cuenta el poco tiempo del que se dispone y los escasos medios materiales y humanos con los que se puede contar. Estas técnicas de animación a la lectura resultan útiles y prácticas, permitiéndonos alcanzar unos resultados bastante buenos cuando se empiezan a aplicar en los primeros niveles educativos y tienen una continuación a lo largo de toda la Enseñanza Primaria.
Las actividades para antes de leer son aparentemente las verdaderas animaciones puesto que se realizan de manera previa a la lectura del libro. Es conveniente empezar por este tipo de animaciones que invita a los niños a la lectura. Para ello, se podrán realizar carteles, ir a la biblioteca y hacer uso del préstamo de libros, jugar con la portada, con la contraportada, con el título, conocer al autor y al ilustrador, etc.
Las actividades durante la lectura tienen como objetivo dar la oportunidad a los alumnos de poner en común cómo le parece que está transcurriendo la historia. Estas actividades son un seguimiento de la lectura, de lo que llevamos leído del libro, cada cual expone si le está gustando, si está cumpliendo sus expectativas, cómo se imagina futuras acciones de los personajes y como se verá reflejado en la historia.
Las actividades para después de leer un libro concreto resultan muy útiles para mostrar de forma lúdica los distintos aspectos de un libro (personajes, situaciones, lugares, tiempo), qué les ha parecido, qué ideas sacan del texto, etc.
                Así, pues, se puede extraer diferentes conclusiones sobre la animación lectora como, por ejemplo: debe ser activa (el niño escucha, lee, juega, observa, se mueve...); además de ser voluntaria (el niño debe querer participar y no deben convertirse en una actividad más de clase); y, por último, debe ser participativa (el niño debe ser siempre el protagonista).
                Para este bloque, se tuvo que elegir un libro y realizar una propuesta de animación lectora. Para ello, tuvimos que emplear los conceptos estudiados en el tema 1 sobre literatura y realizar una adecuada selección del libro visto en el tema 3, con que pudimos comprobar como la teoría de la asignatura está relacionada y no son temas independientes.

                Por último, en el tema 5: “Creación literaria”, se destacó la importancia del placer de la escritura como expresión y comunicación, canalizando así la creatividad de los estudiantes, para perder el miedo a la hoja en blanco. Pero para que los niños sean creadores, el maestro será siempre su modelo a seguir, su referente: él les mostrará diferentes textos que ellos deberán imitar. Debemos crear un ambiente cálido y acogedor en el que los alumnos se sientan seguros y propiciar así su participación activa, exponiendo sus ideas y comentarios. Las propuestas de creación están dirigidas desde el punto de vista lúdico, ya que así se pretende presentar los diferentes tipos de textos: narrativos, poéticos y dramáticos.
El tema comienza con una introducción a aspectos básicos de la creación literaria a partir de las características de los tres grandes géneros literarios: la narrativa, la poesía y la dramática. Estos tres géneros ya lo estudiamos en el tema 3, cuando se abordó la literatura española.
                En el primero, la prosa, comprobamos que narrar es mucho más que “juntar palabras”: es dibujar el mundo con palabras. Se potencia aspectos tan distintos como la originalidad, la expresión oral y escrita, el vocabulario, la narración o la descripción…
Con el segundo género, la poesía, se intenta estimular la sensibilidad poética y fomentar la creatividad literaria de los estudiantes, a partir del lenguaje poético y sus posibilidades expresivas. Es la nave en la que viaja el sentimiento, el vehículo de la creación poética.
                El último género visto, el drama, el gran olvidado en las escuelas, se presenta a los niños a modo de juego. Con él, desarrollan actividades no solo literarias, sino también de relajación y respiración, de psicomotricidad, de expresión corporal, vocalización o improvisación.
                Pude deducir que escribir para niños es algo tan serio como escribir para adultos.
Implica el mismo compromiso y la misma carga emocional. Plantea los mismos obstáculos y dificultades. Y todo esto se les debe inculcar a los alumnos, sin olvidar los tres grandes elementos que siempre deben estar presentes en el proceso de creación: la originalidad, la imaginación y la creatividad.
                La última actividad que se propuso fue descubrir estrategias y técnicas para la creación de textos de diferente tipo y convertir un texto en un libro para la biblioteca de aula. Vivimos, en primera persona, el miedo a la página en blanco que muchos escritures padecen. Teniendo presente todo lo aprendido en la asignatura, pusimos a volar nuestra imaginación realizando textos originales y divertidos, al gusto de nuestros futuros alumnos.
               
                Tengo que hacer una mención especial a las valoraciones tanto de mis compañeros como de la profesora sobre mis actividades. Todos reconocieron mi esfuerzo y trabajo, transmitiendo su opinión con respeto y aprecio. Además, me plantearon posibles soluciones para mejorar. No se centraron solo en los errores, sino en aquellas circunstancias que podía perfeccionar. En general, creo que realicé unas actividades correctas pero, tanto mis compañeros como la profesora, me advirtieron de algunos fallos cometidos que tuve que subsanar. Por ejemplo, en la actividad del bloque II, dejé el tema del incesto como parte del argumento del cuento. La profesora me comentó que esto era un grave error, pues es un tema poco natural y algunos niños pueden extrapolarlo a sus vidas, dando lugar a situaciones desagradables. En mi reelaboración lo sustituí por un matrimonio de conveniencia, hecho que provoca la huida de la princesa porque no quería casarse por obligación. Asimismo, se me informó de que mi protagonista era muy pasiva. Y, como vimos en la teoría, las protagonistas femeninas han ido cambiando sus roles para ser un modelo más activo, no simples “damiselas”. Este aspecto también lo corregí, haciendo que mi protagonista se convierta en una gran chef cuya ilusión es abrir una pastelería y poder vivir de ello. Además, en la actividad del bloque IV, cometí el error de usar como sinónimos los conceptos de “redacción” y “descripción”. A partir de ahora, tendré mucho más cuidado al emplear los términos correctos, ya que así mis futuros alumnos sabrán en todo momento qué es lo que se les pide.
               

Para finalizar, puedo decir que esta asignatura me ha generado y transmitido conocimientos especializados en el ámbito de la Literatura Española, respaldados en líneas teóricas actualizadas. Asimismo, me ha instruido en el conocimiento de los recursos y métodos que podré llevar a cabo con mis futuros alumnos. Pero lo más importante que he aprendido es que nuestros estudiantes son los verdaderos protagonistas dentro de las aulas y que el maestro no es un mero transmisor de conocimientos sino un facilitador y guía para ellos. Tal y como dijo George Bernard Shaw, escritor irlandés, ganador del Premio Nobel de literatura en 1925, «yo no soy un maestro: solo un compañero de viaje al cual has preguntado el camino. Yo te señalé más allá, más allá de mí y de ti mismo». 

1 comentario:

  1. Perfecto. Ha sigo un gustazo leerte, tanto en tu blog como en los comentarios a tus compañeros. Cuídate y ánimo.

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