En la siguiente actividad
práctica, tendremos en cuenta el bloque 4 del Currículo “Conocimiento de la
lengua”, donde integraremos los contenidos relacionados con la reflexión
lingüística. Los docentes tenemos que continuar y perfeccionar el proceso de adquisición
de la lengua por parte de nuestros alumnos, promoviendo interacciones y
situaciones de uso que posibilitan un mejor y mayor dominio de este instrumento
a través de aprendizajes reflexivos.
CURSO AL QUE VA DIRIGIDO Y
NECESIDADES EVOLUTIVAS DEL NIÑO
Todas las actividades que he
propuesto van dirigidas a los alumnos de 4º
de Educación Primaria, cuyas edades están comprendidas entre los 9 y 10
años. Teniendo en cuenta a Jean Piaget (1983), la característica definitoria de
estos niños es la de que el pensamiento llega a actuar de forma operatoria lógico-concreta. Por ello, el
lenguaje se convierte en un instrumento que coopera en la evolución cognitiva y
afectivo-social, es decir, ayuda al pensamiento a mantener y sistematizar el resultado
de la acción y a planificarla en el futuro. El pensamiento evoluciona, es más
móvil, más ágil, más flexible. A los niños de estas edades les interesa ampliar
sus conocimientos, por lo que hay un significativo aumento de la capacidad de
retención de datos y su memoria, en sus distintas vertientes, progresa
ampliamente.
A
continuación, propongo dos actividades de ortografía y otras dos actividades
para la interiorización de la semántica, teniendo presente la preparación
previa, la puesta en práctica y la evaluación de los ejercicios.
1. BLOQUE DE ORTOGRAFÍA
1. 1. BINGO ORTOGRÁFICO
Los objetivos específicos que he planteado para esta actividad son los
siguientes:
- Aplicar correctamente las reglas ortográficas
aprendidas (b/v; g/j; bre; bl; ll/y; r/rr; h; c/qu/z; cc; ct; d/z; s-z) en
palabras de uso frecuente.
- Aprender, mediante el
juego, la escritura de palabras con dificultad ortográfica, de distintos
niveles de dificultad.
El material que se va a emplear es fácil de obtener y barato, pues se
le entregará a cada alumno una tarjeta donde deberá escribir entre quince y
veinte palabras que para ellos les resulte complicada su escritura. Una vez
recopiladas todas las fichas, el profesor realizará en cartulinas los cartones
para jugar. En ellos, aparecerá una tabla de 4x3 donde aparecerán un total de siete
palabras.

El atractivo lúdico que entraña esta actividad,
la hace especialmente recomendable para el trabajo sistemático de palabras de
ortografía arbitraria, que albergan una gran dificultad para muchos de nuestros
alumnos y alumnas. Además, al ser los estudiantes los que han seleccionado las
palabras, les atraerá mucho más este ejercicio. Todos nuestros alumnos, sin
tener en cuenta su ritmo de aprendizaje, podrán jugar y divertirse mientras
aplican las reglas ortográficas.
Antes
de empezar la actividad, hay que tener presente la evaluación inicial. Teniendo en cuenta que los alumnos están en 4º
de EP, ya conocen las normas de ortografía aunque pueden vacilar a la hora de
escribir algunas palabras de mayor complejidad o desconocidas. Antes de
comenzar con el juego, entre todos haremos un recordatorio de dichas reglas.
Las instrucciones del juego son muy sencillas: a cada alumno se le
reparte un cartón con las palabras que anteriormente ellos han seleccionado
como difíciles. El maestro comienza a “cantar” las palabras para que el alumno
la busque en su cartón y seleccione la correcta y tache la incorrecta. Cuando un estudiante haya tachado en su cartón todas
las palabras, podrá gritar: “¡Bingo!”. El educador comprobará
si efectivamente se trata de las palabras mostradas y si están correctamente escritas. Si es así, el alumno
ganará la partida y será recompensado (salir el primero del aula, ayudar al
profesor a “cantar” la siguiente partida, etc.). Si alguna de las palabras
estaba mal escrita, perderá y no podrá seguir jugando esa
partida. En ese caso, si nadie más
ha gritado BINGO, se seguirá cantando el resto de palabras,
hasta que otro alumno complete su cartón.
Para que
los alumnos sepan cómo se realiza la actividad, el maestro les enseñará, a modo
de ejemplo, su tarjeta con las
palabras que considera difíciles y cómo quedaría el cartón para el bingo.
Para
evaluar la actividad, el niño que
haya gritado BINGO le explicará a sus compañeros cómo ha resuelto su cartón, si
se acordaba de todas las reglas ortográficas, y si conocía previamente las
palabras que le había tocado. Después, se les preguntará a los demás
estudiantes si han tenido alguna duda en alguna de sus palabras para poder
explicarla en voz alta y enseñarles al resto de sus compañeros cómo se escribe
correctamente dicha palabra.
Al
final, pediremos a nuestros alumnos que nos entreguen sus cartones para poder
evaluar si nuestros objetivos planteados se han cumplido. Además, los propios
alumnos deberán evaluar esta actividad. Para ello, les realizaremos las
siguientes preguntas en voz alta: ¿te gustó esta forma de trabajar?, ¿qué
momento de la actividad te gustó más?, ¿te aburriste?, ¿te pareció muy larga la
actividad?, ¿te gustaría repetir otra experiencia parecida?, ¿qué cambiarías
para mejorar la actividad?, etc.
1.2. EL SEMÁFORO
Los objetivos específicos que he planteado para esta actividad son los
siguientes:
- Reforzar la ortografía de palabras desconocidas o
de dificultad alta.
- Utilizar el diccionario para conocer los
distintos significados de palabras desconocidas.
El material que se necesita es una caja de cartón de tamaño medio y
dos fichas, una verde y otra roja. Además, el maestro entregará una cartulina
con un semáforo pintado para que cada alumno ponga su nombre en el exterior de
la cajita. Además, nos ayudaremos del diccionario de aula.
La mejor forma de llevar a cabo esta actividad es realizarla durante
todo el año, así se invitará al niño a escribir en tarjetas las palabras nuevas,
desconocidas o en las que comentan errores junto con su definición. De esta
manera, podrán revisarla cada vez que tengan alguna duda.
Como
en todas las actividades, hay que realizar una evaluación inicial. Las características y las circunstancias
personales de cada niño suelen tener una importancia decisiva en lo que se
refiere a las probabilidades de éxito-fracaso. También es relevante el
conocimiento de las aptitudes (habilidades intelectuales) y la actitud hacia el
desarrollo de los procesos de enseñanza-aprendizaje. Para ello, tendremos en
cuenta los diferentes ritmos y estilos de aprendizaje de nuestros estudiantes
pues, al trabajar con ellos, sabemos la capacidad que tiene cada colegial para
aprender nuevos contenidos.
¿Cómo se ejecutará la tarea? A cada niño se le entregará 10 fichas
en blanco que deberán guardar en su carpeta. Cuando tengan una falta de
ortografía o desconozcan una palabra, deberán apuntarla en la ficha. A
continuación, tendrán que ir al diccionario de clase y buscar su definición y
la escribirán en la tarjeta. Posteriormente, se guardará en la sección roja de
su caja, porque así se podrá consultar cómo se escribía o qué significaba dicho
vocablo cuando tengan dudas. Cuando se le acaben las fichas, el maestro les
proporcionará más. Así, pues, cada vez que comentan un error o aprendan una
palabra nueva, harán una ficha y la meterán en el apartado rojo. Cuando ya no
comentan el error o conozcan la palabra, cambiarán la ficha al apartado verde.
El
maestro es siempre un ejemplo.
Sabemos que enseñamos más por lo que mostramos que por lo que decimos. Por
ello, realizaremos diferentes fichas para que los estudiantes puedan
seleccionar la que más les guste y realizar sus fichas. Asimismo, el docente
también tendrá su propia caja con fichas, que irá rellenando al igual que sus
alumnos.
Para
evaluar la actividad, cada cierto
tiempo, como por ejemplo dos veces al mes, se les pedirá a los niños que
expliquen cómo está realizada esta actividad. Les preguntaremos si tienen
muchas fichas en la zona roja o, si por el contrario, tienen más en la zona
verde. Nos explicarán cómo han pasado las fichas de un color a otro, cómo han
subsanado el error de esa palabra y/o cómo se han aprendido una palabra
desconocida. Así, todos los alumnos podrán aprender estrategias nuevas.
El maestro irá revisando las
cajas para ver si los alumnos están realizando las fichas y las están colocando
en su sitio correspondiente. Además, les pasará una ficha a final de curso con
una batería de preguntas que deberán responder para poder modificar, ampliar o
mantener esta actividad a partir de las motivaciones y gustos de los alumnos.
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PREGUNTAS
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SÍ
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A VECES
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NO
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¿Recomendarías esta actividad?
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¿Has aprendido alguna palabra nueva?
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¿Sigues equivocándote en la misma
palabra?
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¿Has empleado palabras nuevas en tu
vida diaria?
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¿Te has aburrido con la actividad?
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¿Cambiarías algo de esta actividad?
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¿Qué has aprendido con esta actividad?
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¿Para qué crees que sirve esta
actividad?
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¿Te ha gustado realizarla? ¿Por qué?
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2. BLOQUE DE SEMÁNTICA
2.1. EL INTRUSO
Para esta nueva actividad, el objetivo específico que he planteado es
el siguiente:
- Reconocer campos semánticos.
El material que se va a emplear será fotocopias entregadas por el
docente. Más adelante se explicará cómo se trabajará con ellas.
Debemos
tener en cuenta que los alumnos de 4º de EP ya conocen los campos semánticos,
es decir, grupos de palabras que están relacionadas por su significado (evaluación inicial). Anteriormente, se
ha explicado y realizado diferentes actividades para interiorizar dicho
concepto en clase.
Para trabajar esta actividad, en una fotocopia, se ofrecen varias series con cinco
o seis vocablos en cada una de ellas. El alumno tratará de descubrir por
asociación cuál es el término que no encaja en cada una de las series.
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Perfume
Pestilencia
Amapola (x)
Olfatear
Hedor
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Acústico
Chirriar
Susurro
Oído
Lengua (x)
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Padre
Hermano
Persona (x)
Abuelo
Nieto
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Profesor
Alumno
Estudioso (x)
Director
Jefe de estudios
|
A
la hora de evaluar dicha actividad, se
corregirá en voz alta y se pedirá a los niños que expliquen cómo la han
realizado. Tal y como dice en los apuntes, las estrategias que han seguido los
que lo hayan hecho bien, servirán para enseñar a los que la han hecho mal. De
esta forma, los niños aprenderán los resultados correctos y las formas de
obtenerlos.
El
docente también debe autoevaluarse. Para facilitar esta labor, rellenará la
siguiente tabla:
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ÍTEMS
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TOTALMENTE DE ACUERDO
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DE ACUERDO
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EN DESACUERDO
|
TOTALMENTE EN DESACUERDO
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|
El objetivo planteado se ha cumplido
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La actividad propuesta favorece la
obtención de dicho objetivo
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La actividad ha permitido practicar lo
aprendido en clase
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La estrategia de enseñanza se adapta a
las necesidades del grupo
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2.2. FOTOGRAFÍAS Y CARTELES
Para la última actividad, los objetivos específicos que he planteado
son los siguientes:
- Describir objetos y lugares.
- Ampliar el vocabulario teniendo en cuenta el
contexto.
El material que se va a emplear será diferentes diapositivas que los
propios alumnos han seleccionado en la clase de Educación Artística. Así, pues,
necesitaremos: un ordenador, un proyector y una pantalla blanca.
El atractivo lúdico que entraña esta actividad
es que se puede programar de forma conjunta entre el área de Lengua y el área
de Educación Artística. Así, el alumno podrá utilizar las tecnologías de la
información y la comunicación de manera responsable para la búsqueda de una
fotografía o cartel que le resulte atractivo y motivador en la clase de
Educación Artística, eligiendo una imagen a partir de sus conocimientos de
dicha asignatura (paisajes, imágenes fijas o en movimiento, retratos,
diferentes estilos de dibujos, etc.)
Para que los alumnos sepan cómo se realiza la
actividad, el maestro les enseñará, a modo de ejemplo, una imagen. Y, a continuación, se le dará la explicación detallada de la actividad.
Tras una detenida observación, 10 minutos aproximadamente, escribiremos en la
pizarra el vocabulario suscitado a dicha imagen. Esta parte no nos llevará más
de 20 minutos. Dedicaremos otros 10 minutos aproximadamente para que los niños
escriban en sus cuadernos, a modo de guía, las ideas que les ha surgido al ver
la imagen. Así, conjugamos tanto la expresión oral como la escrita. A continuación,
empezaremos un coloquio con preguntas del tipo: ¿qué te inspira la imagen?, ¿te
produce alguna sensación positiva o negativa?, ¿cómo crees que tiene el
carácter el perrito?
Para
evaluar la actividad, iremos pasando
por sus mesas para observar qué palabras les ha sugerido la imagen. Así,
comprobaremos su léxico a la vez que la ortografía. Asimismo, calificaremos
también se expresión oral a la hora de realizar el coloquio. Para ello, nos
serviremos de la siguiente tabla:
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ÍTEMS
|
NECESITA MEJORAR
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REGULAR
|
BIEN
|
EXCELENTE
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Respeta el orden de palabra
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Respeta a sus compañeros
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Utiliza un lenguaje apropiado
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Ofrece una respuesta clara
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Emplea correctamente nuevos términos
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Describe la imagen correctamente
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Los alumnos también deberán rellenar un
cuestionario para comprobar su grado de motivación para poder repetir dicha
actividad en un futuro.
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PREGUNTAS
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SÍ
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A VECES
|
NO
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He escuchado y respetado las opiniones
de mis compañeros
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He aportado palabras nuevas a la
actividad
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He intervenido en el coloquio cuando he
creído necesario
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Apoyé otras opiniones / sugerencias
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El maestro nos anima a participar
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El docente nos ayuda si es necesario
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Me ha gustado la actividad
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La volvería a repetir con otra imagen
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¿Cambiaría algo de la actividad? ¿El
qué?
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CONCLUSIÓN
Durante la etapa de la Enseñanza Primaria
aparecerá la reflexión sistemática sobre la lengua que ya saben utilizar. Será
el maestro el encargado de dirigir la reflexión sobre este código. Para ello, se
han planteado una serie de actividades creadas en el entorno escolar que
deberán tener una función comunicativa, representativa y lúdica para que los
alumnos interioricen de manera placentera y agradable los nuevos aprendizajes.
BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA
- Tema 4 de la asignatura de Didáctica de la
Lengua.
- Documentación complementaria proporcionada por la
profesora.
- PIAGET, Jean (1983): El lenguaje y el pensamiento del niño. Estudio sobre la lógica del niño
(I). Buenos Aires: Editorial Guadalupe.
- Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la
Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE)
- Real Decreto 126/2014, de 28 de febrero, por el
que se establece el currículo básico de la Educación Primaria.





Excelente, Francisco. Perfecto.
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